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Zumárraga recupera actividad industrial una década después del cierre de ArcelorMittal

La localidad guipuzcoana de Zumárraga vuelve a tener actividad industrial en el gigantesco terreno que ocupó ArcelorMittal, diez años después de que la multinacional del acero cerrara su planta. La llegada de Calcinor y Bidasoa Metal 78, impulsada por el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, pone fin a una larga espera que se había convertido en un deber pendiente del Gobierno vasco.

Fotografía que ilustra la noticia: Zumárraga recupera actividad industrial una década después del cierre de ArcelorMittal
(El Español)

Una década de promesas sin concretar

La planta de ArcelorMittal en Zumárraga cerró de forma definitiva en 2016. Desde entonces, según ha publicado Crónica Vasca, diferentes empresas fueron vinculadas con los abandonados terrenos de la multinacional del acero, aunque ninguna de ellas se terminó de concretar. El anuncio de la llegada de Calcinor y Bidasoa Metal 78 ha roto por fin esa dinámica.

El cierre de la acerera supuso la marcha de centenares de ciudadanos de Zumárraga, un golpe anímico que la comunidad, de tradición obrera, ha arrastrado durante toda una década. La recuperación de la actividad industrial en ese espacio se ha convertido así en un objetivo recurrente para las instituciones vascas y en una reivindicación constante de los vecinos.

Calcinor y Bidasoa Metal 78, los nuevos inquilinos

De las dos empresas que ocuparán los terrenos, Bidasoa Metal 78 se pondrá en marcha próximamente, mientras que Calcinor deberá esperar unos meses más. Según la información publicada por Crónica Vasca, la plantilla de Calcinor comenzará su actividad en la nueva planta de Zumárraga a partir de junio. La noticia se produce después de que se filtrara la llegada de ambas compañías al gigantesco solar de la multinacional siderúrgica.

La segunda de ellas, Bidasoa Metal 78, arrancará antes, aunque la fuente no precisa una fecha concreta. La diferencia de calendarios entre una y otra responde a las distintas fases de construcción y acondicionamiento que cada proyecto requiere, unos trabajos que, según el medio, se han prolongado más de lo deseado.

El papel de Jauregi y las asignaturas pendientes

La llegada de estas compañías supone un paso adelante que el Gobierno vasco ha dado en los últimos años, con un papel destacado del consejero Mikel Jauregi, que tenía entre sus propósitos recuperar la actividad industrial en una localidad que siempre ha sido considerada obrera. El titular de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad ha sido clave en que la localidad cuente con dos empresas en el enorme terreno de la multinacional del acero.

No obstante, el propio Crónica Vasca subraya que la llegada de ambas empresas no eclipsa del todo la demora, la espera y la lentitud que ha habido en diferentes fases de construcción y acondicionamiento del terreno. A pesar de todo, el Gobierno vasco puede tachar de su lista un deber que llevaba pendiente desde hacía más de un lustro. Aún queda trabajo, pero el primer paso ya se ha dado y una comunidad tan industrial como Euskadi lo celebra, concluye el medio.