Confebask reclama un gran pacto industrial de país ante el estancamiento de la industria vasca
La industria vasca está estancada y la patronal Confebask lleva tiempo reclamando un 'gran pacto industrial de país' para atajar una situación que los datos de exportaciones, el aviso de la AIReF y las crisis de empresas concretas como Tubos Reunidos evidencian. El análisis, publicado por Crónica Vasca, subraya que los buenos resultados de algunas grandes compañías camuflan una tendencia general que no es positiva.

Los síntomas de un estancamiento que ya se reflejan en los datos
El diagnóstico que lanza Crónica Vasca en un artículo de opinión firmado por Alberto Lardiés es contundente: la industria vasca está estancada. El texto, publicado este domingo, enumera varios síntomas que lo evidencian. Esta misma semana se conocían las cifras de exportaciones, que presentan una tendencia general que no es positiva, según el autor, pese a estar empujadas por el caso de Petronor.
A ese dato se suma el aviso de la AIReF, que ya ha señalado que la economía vasca va a crecer por debajo de la media española de aquí hasta 2023. Además, se han vivido diversas crisis industriales de empresas concretas, como el caso reciente de Tubos Reunidos. El artículo recuerda también un análisis de Adrián Legasa, publicado este mismo domingo, que apunta a que la automoción, la siderurgia y la máquina herramienta están forjando una industria de dos velocidades en Euskadi.
La propuesta de Confebask: un pacto de país para la industria
Ante estos datos, el artículo de opinión sostiene que hay que actuar. La patronal vasca, Confebask, lleva tiempo reclamando un 'gran pacto industrial de país', una propuesta que el autor califica como 'una buena idea'. Según el texto, esa idea debería al menos ser explorada por el departamento de Industria que dirige Mikel Jauregi, por los sindicatos y por la propia patronal.
El llamamiento es claro: las partes deberían sentarse para buscar soluciones para una industria que va languideciendo. El autor subraya que es una 'pertinente llamada de atención' y que la iniciativa de los empresarios merece ser considerada por todos los agentes implicados.
Una industria de dos velocidades camuflada por los grandes nombres
El análisis advierte de que los síntomas de debilidad evidentes suelen camuflarse por los buenos datos de algunas grandes empresas como Mercedes, Michelin o la citada Petronor, que siguen en buena forma. Esa dinámica contribuye a dibujar un panorama en el que la industria vasca avanza a dos velocidades: mientras unos sectores o compañías mantienen el pulso, otros muestran un claro agotamiento.
'Hay que actuar, repito, para mejorar una industria que, como hemos dicho, está a dos velocidades pero, en general, cada vez está más lenta', concluye el artículo. La combinación de sectores como la automoción, la siderurgia y la máquina herramienta, junto con la persistencia de crisis puntuales, refuerza la necesidad de un acuerdo amplio que aborde los problemas estructurales del tejido industrial vasco.



