Confebask reclama un pacto de país ante el estancamiento de la industria vasca, que crecerá por debajo de la media hasta 2030
La economía vasca crecerá por debajo de la media española hasta 2030, según la AIReF, y las empresas ya piden un gran pacto social y político para sacar al sector industrial del estancamiento. Automoción, acero y máquina-herramienta lastran un tejido que, sin embargo, mantiene en la cresta de la ola a material eléctrico, biosalud y tecnología.

Un diagnóstico conocido que se enquista
Automoción, acero y metalurgia en general y máquina-herramienta tienen la luz de alarma encendida desde hace tiempo, según el diagnóstico que manejan los agentes económicos vascos. El problema, advierten, es que son tres actividades tan elementales para la industria vasca que su mal momento lo impregna casi todo. A salvo están actividades en la cresta de la ola como la fabricación de material eléctrico, biosalud o tecnológicas, lo que conforma una industria a dos velocidades que no compromete el crecimiento económico global del PIB vasco pero sí es un lastre para superar el listón del 2%.
Sobre la mesa, además, planea una nueva crisis: la de Tubos Reunidos. Los sectores industriales tradicionales son los que más empleo y empresa auxiliar concentran, y su debilidad se ha convertido en el principal foco de preocupación para los empresarios vascos, que reclaman una respuesta coordinada.
Las exportaciones, el termómetro de las fábricas, siguen dejando números preocupantes pese a la buena marcha de esos sectores punteros. No es solo que las ventas al extranjero apenas crecen en 2026, un 0,6% hasta junio y gracias al 'rebote' de Petronor tras la parada de 2025, es que la atonía se produce después de tres años malos: 2023 fue plano y 2024 y 2025 registraron bajadas. Más allá de Mercedes y Michelin, que viven sus propios ciclos, las industrias dedicadas a los componentes de automoción se han instalado en los números rojos.
Confebask urge a actuar y plantea un pacto de país
La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, ha lanzado un mensaje claro: "Es urgente actuar ya". La organización empresarial propone un "pacto de país" para hacer frente a lo que consideran un "estancamiento" del sector industrial. La patronal vasca sostiene que la situación requiere un acuerdo social y político amplio que permita revertir la tendencia.
En la siderurgia el panorama es tan oscuro que el hecho de que Sidenor logre sostener los ingresos en este contexto ya se valora como un éxito. La máquina herramienta, también sacudida por la incertidumbre global, se enfrenta como la automoción a la entrada del fabricante chino a bajo coste.
Según explica Rafa Idigoras, CEO de Soraluce, en la publicación del grupo Mondragon TuLankide, el sector enfrenta dos grandes cambios: una reconfiguración del mapa con menos fabricantes pero de más tamaño y una creciente competencia china. El diagnóstico de Idigoras coincide con el de los responsables de automoción, que ven en la presión de precios y en la reestructuración global los principales retos a corto plazo.
Previsiones a la baja: Euskadi, por debajo de la media española
Aun así se mantiene el consenso en relación a que la salud de la economía vasca es sólida y que el motor del empleo tiene carburante para el largo plazo, pero también hay coincidencia en el hecho de que en los próximos años la 'factura' de la industria va a ser cara. Confebask da para este año un avance del PIB vasco del 1,9%, en línea con las estimaciones del Gobierno vasco, pero la organización empresarial reconocía que la cifra está en "la parte baja de la horquilla" de sus previsiones.
Una décima por debajo coloca el cálculo Laboral Kutxa, que además para 2027 rebaja aun más la previsión, hasta el 1,5%. Es este último un dato preocupante, que además la cooperativa de crédito liga precisamente con la situación de la industria, y que empeora ligeramente la estimación oficial de Lakua, del 1,6%. Entre los grandes agentes que realizan previsiones periódicas solo saldría de esta línea BBVA, que eleva al 2,4% el crecimiento previsto el año que viene, aunque el banco ya advierte de que hay factores de riesgo como la escasez de mano de obra.
Con mirada más a largo es significativo que la AIReF, el órgano que vela por el cumplimiento de los compromisos fiscales, coloca el crecimiento previsto de la economía vasca por debajo de la media española todos los ejercicios de aquí al cierre de la década. El desvío sería de dos décimas, según la autoridad de control fiscal, entre 2027 y 2029, con evolución a la baja en ambos casos para llegar a 2030 una décima por debajo: 1,6% Euskadi y 1,7% la media española.



