Tubacex fija en 250 millones sus ventas nucleares para antes de 2030
El renacimiento nuclear europeo ha dado un nuevo impulso a la estrategia de Tubacex. La compañía con sede en Álava confía en elevar hasta 250 millones de euros sus ventas en este negocio antes de 2030 y se ha convertido en proveedor crítico para los fabricantes clave del sector, según ha avanzado El Correo.

Un objetivo ambicioso en plena efervescencia nuclear
Tubacex, con sede en Llodio (Álava) y plantas en el País Vasco, ha encontrado en la energía nuclear una vía de diversificación que complementa su negocio principal, centrado en los tubos de extracción de petróleo y gas. La compañía aspira a que este segmento represente 250 millones de euros en ventas antes de 2030, un objetivo que cobra fuerza ante el impulso de la nuclear en Europa.
El fabricante, uno de los líderes mundiales en tubos sin soldadura de acero inoxidable, ha visto cómo la demanda de componentes para reactores nucleares se ha intensificado en los últimos años. Según la información publicada por El Correo, Tubacex se ha situado como proveedor crítico para los fabricantes clave del sector, lo que le otorga una posición privilegiada en la cadena de suministro.
El contexto europeo como catalizador
El contexto europeo favorece esta apuesta. Varios países, entre ellos Francia y el Reino Unido, han relanzado sus programas nucleares para garantizar la seguridad energética y cumplir con los objetivos de descarbonización. Este movimiento ha disparado la demanda de componentes de alta precisión, un nicho en el que Tubacex compite con garantías.
La compañía vasca ya había anticipado este escenario en su plan estratégico, y ahora ve cómo se materializan las oportunidades. Aunque el grueso de su producción sigue ligado a la extracción de hidrocarburos, la nuclear se perfila como un contrapeso estratégico que reduce la dependencia del ciclo del petróleo y gas.
Una posición de proveedor crítico con barreras de entrada
La consideración de Tubacex como proveedor crítico no es baladí. En un sector donde la seguridad y la calidad son irrenunciables, ser un suministrador de referencia para los grandes fabricantes de reactores implica contratos a largo plazo y barreras de entrada difíciles de superar.
El diario vasco destaca que la compañía, dirigida por Josu Imaz, ha sabido posicionarse en un mercado con una competencia reducida y altos estándares técnicos. Esta ventaja competitiva podría traducirse en un crecimiento sostenido de la facturación nuclear durante los próximos años, consolidando a Tubacex como un actor relevante en el renacimiento nuclear europeo.



