empleo

El coste por hora trabajada sube un 4,8% en el segundo trimestre y encadena cinco años de alzas

El coste por hora trabajada en España vuelve a acelerarse. Según los datos publicados por el INE, en el segundo trimestre de 2026 aumentó un 4,8% interanual, con lo que encadena cinco años consecutivos de incrementos. La administración pública y la seguridad social obligatoria son los componentes que más empujan el alza, un dato relevante para las empresas vascas, que enfrentan una presión adicional sobre sus márgenes.

Fotografía que ilustra la noticia: El coste por hora trabajada sube un 4,8% en el segundo trimestre y encadena cinco años de alzas
(El Correo)

Cinco años de subidas ininterrumpidas

El coste por hora trabajada se ha encarecido un 4,8% en el segundo trimestre en comparación con el mismo periodo del año anterior, según la información publicada por El Correo a partir de datos del INE. Este incremento confirma una tendencia que ya se prolonga durante cinco años consecutivos, sin que el ritmo de subida dé señales de moderación.

Para el tejido empresarial vasco, intensivo en industria y servicios de alto valor añadido, esta evolución tiene un impacto directo: el coste laboral por hora es un componente crítico de la competitividad, especialmente en sectores expuestos a la exportación como la máquina-herramienta o la automoción, donde los márgenes dependen de la evolución de los costes internos frente a los de otros países europeos.

Aunque el dato es de ámbito estatal, la evolución salarial en Euskadi sigue pautas similares, condicionada por la negociación colectiva y la presión del mercado laboral vasco, que registra tasas de temporalidad y paro inferiores a la media española, lo que tiende a trasladar con mayor rapidez las subidas de costes a las nóminas.

Administración pública y seguridad social: los motores del alza

El desglose del INE, recogido por la fuente original, señala que la administración pública y la seguridad social obligatoria son los componentes que lideran los avances en el coste por hora trabajada. Este doble frente –por un lado, los salarios del sector público y, por otro, las cotizaciones sociales– explica buena parte del incremento interanual del 4,8%.

Para las empresas, el encarecimiento de las cotizaciones es especialmente relevante, pues no depende de la negociación colectiva ni de la productividad, sino de decisiones de política fiscal y de la evolución del empleo y los salarios en el conjunto del sistema. Un incremento sostenido de este coste eleva el coste laboral unitario y puede terminar trasladándose a los precios finales, con el consiguiente riesgo para la inflación.

En el caso vasco, además, la recaudación de las cotizaciones se integra en el sistema común de la Seguridad Social, aunque las empresas del territorio tienen un peso específico en sectores de alto valor añadido, donde el coste por hora tiende a ser más elevado que la media estatal. Cualquier subida generalizada se amplifica en términos absolutos sobre sus nóminas.

Un contexto de presión para la negociación colectiva

El dato llega en un momento en que la negociación colectiva en Euskadi y en el conjunto de España busca equilibrar la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores con la necesidad de mantener la competitividad de las empresas. La subida del 4,8% interanual en el coste por hora sugiere que las revisiones salariales están siendo generosas, pero también que la productividad no siempre acompaña al mismo ritmo.

Los incrementos acumulados durante cinco años consecutivos podrían reflejar tanto el efecto de la inflación pasada como la pujanza del empleo en sectores como la hostelería, la construcción o los servicios, que presionan al alza los salarios de convenio. Sin embargo, el avance liderado por la administración pública y la seguridad social obligatoria apunta a que la política de empleo público y las cotizaciones juegan un papel no desdeñable en el encarecimiento global del factor trabajo.

Para las empresas vascas, especialmente las pymes industriales, el desafío es doble: absorber el alza de los costes laborales y seguir siendo atractivas para captar talento en un mercado laboral cada vez más competido. La evolución de los próximos trimestres será clave para ver si esta tendencia se consolida o se modera, en función de la actividad económica y de los acuerdos que se alcancen en la mesa de diálogo social.