Bizkaia se queda sin parques eólicos en tramitación tras el carpetazo a Larragorri
El parque eólico de Larragorri, el último proyecto de este tipo que quedaba en tramitación en Bizkaia, ha recibido el carpetazo administrativo definitivo. La Comisión de Ordenación del Territorio del País Vasco acordó por unanimidad inadmitir la tramitación de su Plan Especial, en una decisión que deja al territorio vizcaíno sin ninguna instalación eólica en proceso de desarrollo. El proyecto, promovido por Green Capital Development y con el visto bueno del Gobierno Vasco desde mayo de 2025, contaba con una inversión prevista de 25 millones de euros y cinco aerogeneradores de 5 MW de potencia unitaria.

El último proyecto en pie cae por razones territoriales y urbanísticas
La decisión de la Comisión de Ordenación del Territorio del País Vasco, adoptada por unanimidad, pone fin a la tramitación del Plan Especial del parque eólico de Larragorri. El proyecto, que iba a ubicarse entre Llodio y Amurrio (Álava) y Orozko (Bizkaia), había logrado superar etapas previas clave: disponía de la Declaración de Impacto Ambiental y de la Autorización Administrativa Previa, además de contar con el respaldo del Ejecutivo vasco.
Sin embargo, el órgano territorial fundamentó su rechazo en varias cuestiones. Según recoge el acuerdo, la implantación del parque no está prevista en el Plan Territorial Parcial del Área Funcional de Ayala; el Plan Especial no cuenta con el documento de evaluación de la afección sectorial agroforestal; y el proyecto se sitúa sobre varios Montes de Utilidad Pública, lo que requeriría un informe vinculante de la Administración Forestal.
En el caso concreto de Orozko, el expediente señala que los elementos previstos se ubican en suelo no urbanizable incluido en las categorías de Especial Protección del Paisaje y, en distintos puntos, de Protección de Aguas Superficiales. En ambas categorías, el aprovechamiento edificatorio es nulo, según argumenta la resolución.
Una ubicación pensada para evitar conflictos que acabó siendo el obstáculo
La localización del parque había sido diseñada para esquivar las denominadas 'zonas problemáticas', aquellas con presencia de avifauna protegida, especialmente el alimoche. Esa elección estratégica buscaba anticiparse a los rechazos que habían tumbado otros proyectos eólicos en Euskadi por motivos de protección de especies.
La mayor parte de los aerogeneradores, sus plataformas, la torre meteorológica y parte de los viales de acceso y de la red eléctrica interna iban a instalarse en Orozko, en Bizkaia. Sin embargo, esa misma ubicación ha resultado ser el motivo del bloqueo definitivo, al situarse sobre suelos con protecciones paisajísticas y de aguas que impiden cualquier aprovechamiento edificatorio.
El proyecto contaba además con un expediente contrario del Ayuntamiento de Orozko, que ya había mostrado su oposición a la instalación del parque en su término municipal. A ese rechazo municipal se sumaba ya la inadmisión de las Diputaciones forales de Bizkaia y Álava a tramitar el Plan Especial, por razones relacionadas con la competencia territorial.
Un contexto de freno generalizado al despliegue eólico vasco
La caída de Larragorri no es un caso aislado. El proyecto era el único en Bizkaia que había obtenido la aprobación del Gobierno Vasco a finales de 2025, pero su desaparición se enmarca en un contexto más amplio de ralentización del despliegue renovable en Euskadi.
El parque de Ferosca I, de Delta Power, también ha sido tumbado. A pesar de contar con el apto en la Declaración de Impacto Ambiental y la Autorización Administrativa Previa en enero de este año, la Diputación foral de Álava lo rechazó a través de la Orden Foral 211/2026, motivada por una alegación del Ayuntamiento de Llodio.
A estos dos proyectos se suman otros cuatro que ya habían sido descartados a julio de este año: el Clúster Eólico 'Vitoria 30 kV' de Savanna Power Solar, 'Iparaixe II' de Aspiravi Spain, 'El Roble' de Rapid Reaction Systems y 'Kastillo' de Plauri Energy. En total, al menos 12 proyectos renovables cayeron en los primeros seis meses del año en Euskadi.
La situación ha llevado a que el despliegue eólico vasco quede prácticamente paralizado, en un escenario en el que las discrepancias entre los distintos órganos institucionales -Gobierno Vasco, diputaciones forales y ayuntamientos- ralentizan las decisiones. Euskadi se suma así a la batalla judicial por el despliegue eólico que ya está presente en otras comunidades como Aragón y Galicia, aunque en el caso vasco el freno se está produciendo mayoritariamente en sede administrativa.



