Los conductores vascos estrenan septiembre con el diésel diez céntimos más barato y la gasolina cinco más cara
Los conductores vascos pagan desde este martes el litro de diésel diez céntimos más barato mientras que la gasolina sube cinco céntimos. El cambio, que entra en vigor hoy, llega después de que el gasóleo haya encadenado una subida superior al 15% en el último año y se atribuye a la evolución del contexto geopolítico.

Una horquilla que se abre
El precio del diésel baja hoy diez céntimos por litro en las estaciones de servicio vascas, mientras que la gasolina sube cinco céntimos. Esta mañana de martes, los conductores que han ido a llenar el depósito de gasóleo se han encontrado con un alivio en el bolsillo, que contrasta con el incremento que notarán los que usan gasolina.
El ajuste se aplica tras el aluvión de quejas de los transportistas y de los consumidores por el encarecimiento progresivo de los carburantes. La subida del diésel se ha consolidado en el último año, con un incremento acumulado que supera el 15% y que ha continuado al alza durante las últimas semanas en un contexto de tensión geopolítica que afecta a los principales productores.
El Ministerio para la Transición Ecológica, en un movimiento que responde a esta escalada de precios, ha aplicado una modificación de los impuestos que gravan el combustible. El resultado es que la rebaja que reciben los conductores de gasóleo ha pasado a ser la máxima permitida, mientras que para la gasolina se ha optado por una horquilla menor.
La gasolina, en máximos de cuatro años
El precio de la gasolina, que el año pasado ya se acercaba a los diez céntimos de descuento, se queda ahora en una rebaja de cinco céntimos. La medida contrasta con la evolución del combustible, que vuelve a marcar récords que no se veían en los últimos cuatros años, después de que la rebaja aplicada anteriormente dejara de compensar las subidas del mercado.
La decisión del Gobierno de elevar la bonificación al diésel responde a la tendencia encarecedora del gasóleo, que ha visto como su precio se ha disparado en el último ejercicio, encadenando subidas que han llegado a superar el 15%. Una subida que ha golpeado con especial dureza al bolsillo de los conductores particulares y de los profesionales del transporte.
En los últimos doce meses, la escalada del crudo y la incertidumbre en los países productores ha disparado el precio del litro de gasóleo, una tendencia que parece no tener freno a corto plazo. Las estaciones de servicio vascas ya reflejan esta subida en sus carteles, donde el litro de gasóleo se ha encarecido de forma notable.
Contexto geopolítico y su repercusión
El incremento del precio del diésel tiene una clara vinculación con el contexto geopolítico internacional, muy marcado por la escalada de tensión en las principales rutas marítimas y la presencia de Rusia como actor clave en el mercado energético. La inestabilidad en estas regiones clave para el suministro ha provocado que el precio del barril de petróleo haya escalado con fuerza en los últimos meses, arrastrando al alza los precios en el surtidor.
En este escenario de incertidumbre y de clara dependencia del exterior, el precio de los carburantes en Euskadi se antoja clave para la competitividad de los principales sectores productivos vascos, como la industria y el transporte. Para los profesionales del sector, cualquier variación a la baja es bienvenida, aunque las asociaciones ya avisan de que la medida del Gobierno es una más de las necesarias para paliar el impacto de una crisis energética que no ha hecho más que empezar.
El ajuste de este martes no afecta por igual a todos los carburantes. Mientras que el diésel ha visto reducido su coste en diez céntimos, la gasolina, que parte de máximos de los últimos cuatro años, experimenta una rebaja de cinco céntimos, cinco menos de los que se aplicaban hasta ahora, que era de diez. Esto supone que el combustible de gasolina “vuelve a máximos”, tras caer la rebaja de diez céntimos a la mitad.



