Velatia se hace con la antigua Matrici en Zamudio para dar aire a Ormazabal ante el bum de la red eléctrica
El grupo Velatia, liderado por Javier Ormazabal, ha adquirido las instalaciones de la antigua Matrici en Zamudio, un complejo de más de 26.000 metros cuadrados que recuperará uso industrial. La operación busca dar respuesta al crecimiento acelerado de Ormazabal, su firma de cabecera, que no da abasto ante el bum de inversiones en la red eléctrica, aunque el espacio también podría acoger a otras empresas del consorcio.

Una operación para desatascar a Ormazabal
Velatia se ha adjudicado las parcelas de la antigua Matrici, según ha podido confirmar Crónica Vasca. Se trata de más de 26.000 metros cuadrados en uno de los polos industriales de Zamudio, que incluyen pabellones y oficinas. La antigua cooperativa, histórica en el sector de la automoción vasco, quebró tras varios proyectos fallidos y acabó en concurso de acreedores y, finalmente, en liquidación.
La compra responde a la necesidad de espacio de Ormazabal, fabricante de celdas y cuadros eléctricos, que "literalmente no da abasto" para cubrir los pedidos ante el bum de inversiones para actualizar y mejorar la red eléctrica. La compañía ya amplió su capacidad en la factoría central de Igorre, pero sigue buscando una reorganización para ganar más potencial en el mercado.
Desde Velatia transmiten que, en principio, la futura actividad no quedaría limitada solo a Ormazabal, sino que podrá utilizarse también en función de las necesidades de otras firmas del grupo. Se descartan así otros usos en auge para este tipo de espacios, como el logístico o el transporte, y se asegura la continuidad de la actividad industrial en un sector al alza de la mano de la descarbonización y la electrificación.
La herencia de Matrici y el valor del suelo en Bizkaia
Matrici fue uno de los grandes actores vascos de la automoción, pero tras varios proyectos frustrados acabó en concurso de acreedores. Intentó reconvertirse hacia la fabricación de piezas para el sector aeronáutico y logró pedidos con firmas como ITP Aero, pero finalmente el proceso derivó en liquidación.
Tras la recolocación de los trabajadores en otras cooperativas del grupo Mondragon y la venta de la mayor parte de las máquinas, quedaba la incógnita sobre el futuro de unas instalaciones "jugosas" en términos empresariales por su ubicación, muy próximas a la A8 y a otros polos como el parque tecnológico de Zamudio, y sobre todo por su tamaño.
La escasez de suelo industrial en Bizkaia, agravada por la espera del arranque de complejos estratégicos como el parque de La Naval, convierte este tipo de instalaciones en piezas codiciadas para empresas con previsión de dar un salto productivo, como es el caso de Velatia. La compra refuerza la presencia industrial del grupo en Bizkaia y evita que un espacio con tradición fabril quede en manos de usos no productivos.
Una inversión de largo plazo con adecuación progresiva
Desde Velatia definen la operación como "una inversión con visión de largo plazo que refuerza la presencia industrial del grupo en Bizkaia y permitirá recuperar la actividad industrial en un emplazamiento con larga tradición", según explican en relación a la operación, pendiente aún del cierre de los últimos trámites.
Una vez completada la compra, las instalaciones requerirán un proceso de adecuación de varios años, explica la compañía, por lo que la llegada de nueva actividad no será inmediata y probablemente se irá implementando de manera progresiva.
La decisión de Velatia se enmarca en la estrategia de consolidar su posición en el negocio de la electrificación, un mercado con fuerte demanda por la transición energética. La compra supone, además, un balón de oxígeno para el suelo industrial vizcaíno, que ve cómo una parcela estratégica pasa a manos de un grupo con músculo inversor y previsión de crecimiento.



