Las empresas vascas confían en que el nuevo equilibrio en Washington reduzca la incertidumbre para sus negocios en EE UU
La pérdida de poder de Donald Trump tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos ha sido recibida con optimismo por el tejido empresarial vasco. Las 137 compañías de Euskadi con presencia en el mercado americano confían en que el nuevo equilibrio político en Washington reduzca la incertidumbre y abra la puerta a "cambios en la buena dirección" para sus intereses comerciales, según ha explicado la Cámara de Comercio de Gipuzkoa.

Un respiro para la internacionalización vasca
El resultado electoral estadounidense ha generado expectativas positivas entre las empresas vascas que operan en el país norteamericano. Fuentes de la Cámara de Comercio de Gipuzkoa, recogidas por Diario Vasco, señalan que la derrota de Trump "reducirá la incertidumbre" y podría facilitar un clima más predecible para los negocios.
Las 137 compañías de Euskadi con presencia en EE UU representan una parte significativa de la estrategia de internacionalización del tejido empresarial vasco. Sectores como la máquina-herramienta, la automoción y la energía mantienen una relación comercial estrecha con el mercado estadounidense, que se ha visto sometida a vaivenes regulatorios y arancelarios durante la anterior administración.
El nuevo equilibrio político, según las mismas fuentes, abre una ventana a "cambios en la buena dirección", sin precisar medidas concretas, pero con la expectativa de que se restablezcan marcos estables para la inversión y el comercio.
La lupa en Texas: Ampo y el proyecto Rio Grande LNG
Uno de los exponentes más visibles de esta relación es la guipuzcoana Ampo, que aporta alrededor de 15.000 válvulas para el proyecto Rio Grande LNG en Texas. Esta infraestructura de gas natural licuado es una de las mayores inversiones energéticas de la región y depende de proveedores internacionales como la firma vasca.
La participación de Ampo en este proyecto ilustra el grado de integración de las empresas vascas en la cadena de suministro energética americana. Un cambio en las políticas de Washington podría afectar a la regulación de estas infraestructuras y, por tanto, a los contratos y plazos de los proveedores.
La Cámara de Comercio de Gipuzkoa ha subrayado que la estabilidad política es un factor clave para que estas operaciones se desarrollen con normalidad. La incertidumbre que había generado la administración Trump, con amenazas arancelarias y cambios normativos, se percibe como un obstáculo que ahora podría diluirse.
Expectativas prudentes en un mercado clave
A pesar del tono esperanzador, las declaraciones recogidas no aventuran un cambio inmediato en la política comercial. Las empresas vascas son conscientes de que el sistema político estadounidense es complejo y que los equilibrios en el Congreso pueden limitar cualquier giro drástico. Sin embargo, la mera posibilidad de un replanteamiento de las políticas comerciales y arancelarias es vista con buenos ojos.
El mercado estadounidense es prioritario para muchas firmas vascas, no solo por su tamaño, sino por su capacidad de pago y su demanda de tecnología industrial avanzada. La presencia de 137 compañías abarca desde filiales comerciales hasta plantas de producción, y cualquier mejora en el clima de negocios tiene un impacto directo en la cuenta de resultados de estas empresas.
La Cámara de Comercio de Gipuzkoa, que ha actuado como portavoz de este sentir, ha insistido en que la reducción de la incertidumbre es el principal beneficio esperado. No se han citado casos concretos de proyectos paralizados que pudieran reactivarse, pero el optimismo se fundamenta en la lógica de que un entorno más predecible favorece la inversión a largo plazo.



