empresas

De 8 años por cuenta ajena a dueña de un taller de velas en Bilbao: el salto de Lorea Lacabex

Lorea Lacabex trabajó ocho años por cuenta ajena antes de decidir que quería ser su propia jefa. En febrero de este año abrió Velala Candle, un taller de velas artesanales en la calle Blas de Otero de Bilbao, donde ha convertido en negocio una afición que empezó a tomar forma en 2024.

Fotografía que ilustra la noticia: De 8 años por cuenta ajena a dueña de un taller de velas en Bilbao: el salto de Lorea Lacabex
(El Español)

Del empleo asalariado al autoempleo

Lorea Lacabex tenía claro que no quería seguir dependiendo de un jefe. Tras ocho años trabajando en una empresa, decidió dar el paso y montar su propio negocio. «Siempre he querido montar algo y, después de estar 8 años trabajando en una empresa, supe al 100% que no quería tener un jefe, sino que quería ser mi propia jefa», explica la emprendedora.

El resultado es Velala Candle, un taller de velas ubicado en la calle Blas de Otero de Bilbao. El proyecto echó a andar oficialmente en febrero de este año, aunque la preparación venía de atrás: durante 2024 ya elaboraba velas en un pequeño taller que aún no estaba abierto al público.

De la afición al negocio: el primer market y las redes sociales

El impulso definitivo llegó cuando Lorea empezó a percibir que sus velas, publicadas en redes sociales, despertaban cada vez más interés. La oportunidad se materializó con una llamada para participar en un market junto a otras marcas, un escaparate que le permitió darse a conocer y realizar sus primeras ventas oficiales.

«Me llamó una chica para participar en un market y aquella fue mi primera venta oficial. A día de hoy, el balance del taller es muy positivo: la gente pasa por delante, entra y pregunta», asegura.

Aunque estudió Trabajo Social e Interpretación de Lengua de Signos, Lorea encontró en la artesanía una vía para desarrollar su faceta más creativa y convertirla en su profesión. Hoy sus velas son encargadas tanto por particulares como por empresas y también organiza talleres. Los centros de mesa para bodas son una parte destacada de los encargos: «En el caso de los centros de mesa, por ejemplo, intento que cada uno sea diferente, en función de los colores y del tipo de flor que me piden».

Un local acondicionado desde cero y el coste del packaging

La apuesta de Lorea por el proyecto se refleja también en el taller, que acondicionó de principio a fin. «Cuando cogí el local, lo hice todo desde cero. Pinté, monté los muebles, puse el papel de las paredes... Hasta la mesa la barnicé y le puse las patas», recuerda.

Ese cuidado por los detalles se traslada también al packaging personalizado, una partida que reconoce que encarece la inversión. «He decidido apostar por una imagen con un packaging que requiere inversión y cuidado. Está todo a medida y sí que es verdad que esta parte cuesta mucho».

Emprender en solitario, con apoyo cercano

Poner en marcha un negocio siempre supone asumir riesgos, especialmente cuando se hace en solitario. En el caso de Lorea, el respaldo de su entorno más cercano ha sido clave para sacar adelante Velala Candle.

«Emprender y llevar el negocio tú sola es complicado, pero tengo a mi marido detrás, que es mi gran apoyo, el que me empuja y me anima a seguir adelante», afirma.

Con esa base, Lorea ha conseguido convertir su pasión por las velas artesanales en un negocio propio, en el que el detalle se ha convertido en una de sus principales señas de identidad.