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Basquevolt acumula 22 millones en pérdidas y busca en el sector aeroespacial su salida al mercado

La compañía vasca de baterías Basquevolt encadena tres ejercicios en negativo y busca desesperadamente ingresos recurrentes. Tras perder 11,6 millones en 2025, la empresa de Miñano ha puesto sus esperanzas en el sector aeroespacial con un acuerdo con Battera para iniciar la producción en serie en 2027, mientras el Gobierno vasco, su principal accionista, ha impulsado un cambio de gestión para acelerar la comercialización.

Fotografía que ilustra la noticia: Basquevolt acumula 22 millones en pérdidas y busca en el sector aeroespacial su salida al mercado
(El Español)

Tres años de pérdidas crecientes

Las cuentas de los socios de Basquevolt reflejan un deterioro progresivo. La compañía con sede en Miñano (Álava) cerró 2025 con un resultado negativo de 11,6 millones de euros, una cifra que supera ampliamente los 7,6 millones de pérdidas registradas en 2024 y los 3 millones en negativo de 2023, su primer año de actividad real. En total, entre 2023 y 2025, el proyecto ha consumido más de 22 millones de euros, y a esa cantidad habrá que sumar los números rojos del ejercicio 2026.

El incremento de las pérdidas coincide con la etapa de mayor desarrollo tecnológico y con la falta de acuerdos comerciales de calado. La compañía, que nació con el respaldo del Gobierno vasco y de empresas como Iberdrola y CIE Automotive, no ha logrado todavía cerrar un contrato estable con un gran fabricante de automóviles europeo, un factor que la fuente consultada considera clave para justificar una gran inversión en una primera factoría y asegurar mercado.

La presión de los gigantes chinos, la incertidumbre del sector de la automoción y la indecisión de la ciudadanía con el coche eléctrico han dificultado el despegue comercial, según se desprende de la información publicada por Crónica Vasca.

El giro impulsado por el Gobierno vasco

Hace aproximadamente un año y medio, el principal accionista de Basquevolt, el Gobierno vasco, impuso un cambio de rumbo en la gestión de la compañía. Ese movimiento se materializó en el cese de Francisco Carranza como máximo responsable y su sustitución por Pablo Fernández-Santos, actual director de la empresa.

Desde entonces, la compañía ha explorado varias vías fuera del ámbito de la automoción para empezar a generar ingresos. Además del acuerdo con Battera para el sector aeroespacial, Basquevolt ha firmado una declaración de intenciones con Renault, aunque no se han dado más detalles sobre el alcance de esa colaboración.

La necesidad de vender y obtener ingresos recurrentes es la gran conclusión que se extrae del golpe de timón impuesto por el Ejecutivo vasco, según la fuente. La sostenibilidad económica del proyecto depende ahora de la capacidad de la compañía para encontrar nichos de mercado donde su tecnología pueda ser competitiva a corto plazo.

Nuevos socios y financiación pública

Para mantener vivo el proyecto, Basquevolt ha incorporado nuevos accionistas en los últimos meses. Entre ellos figuran Vital con una aportación de 4 millones de euros, los fondos vascos Ekarpen y Stellum Capital, y también Axon Partners. Además, la compañía ha recibido nuevas inyecciones económicas a través del CDTI, el organismo dependiente del Gobierno central.

Otros accionistas vascos que están en el origen de la compañía, como Iberdrola y CIE Automotive, mantienen actualmente participaciones inferiores al 10% del accionariado. El Gobierno vasco, por su parte, aportó casi 20 millones de euros en el lanzamiento del proyecto.

Basquevolt ha sido además uno de los grandes perceptores vascos de fondos europeos Next Generation, con algo más de 38 millones de euros en total, aunque esas cantidades están sujetas a la materialización de los distintos programas. Las sucesivas aportaciones dan margen para seguir adelante, pero los números no cuadran y la compañía necesita empezar a compensar gastos.

El plan aeroespacial con Battera

La nueva vía para tratar de rentabilizar la inversión en investigación y tecnología pasa por el mundo de las aeronaves eléctricas. Basquevolt ha alcanzado un acuerdo con Battera, un proyecto impulsado por la 'reconvertida' Zeleros y con participación industrial desde Euskadi, donde colaboran Lazpiur y KL Katealegaia.

Según la información publicada, el plan contempla empezar a producir baterías en serie para el sector aeroespacial ya en 2027, lo que podría suponer un alivio para las cuentas de la compañía y empezar a revertir la situación. El acuerdo se explica por las urgencias que aprietan en el plano de la sostenibilidad económica.

Las expectativas con las que nació Basquevolt en 2022, con una inversión anunciada de 700 millones de euros y la creación de 800 puestos de trabajo, son hoy una quimera, según la fuente. El proyecto, apadrinado entonces por la consejera de Industria Arantxa Tapia, no ha cumplido los plazos ni las cifras previstas, y ahora busca en un sector emergente como el aeroespacial la oportunidad de demostrar que la tecnología desarrollada en Miñano puede tener salida comercial.