Tubos Reunidos encara la recta final del concurso con 14 inversores y cartera dispar entre sus dos plantas
La planta de Tubos Reunidos en Trapagaran mantiene el pulso en septiembre con cerca de 2.000 toneladas en pedidos, mientras la de Amurrio apenas cubre un mes de carga. Todo ello a menos de siete días de que expire el plazo para presentar ofertas, que el administrador concursal amplió hasta el 7 de octubre tras elevarse a 14 el número de inversores interesados.

Cartera de pedidos: Trapagaran aguanta hasta diciembre, Amurrio cojea
La planta vizcaína de Tubos Reunidos en Trapagaran ha rozado las 2.000 toneladas de pedidos en septiembre, según fuentes sindicales citadas por Crónica Vasca. Es un descenso respecto al mes anterior, cuando registró un récord con contratos por encima de las 3.000 toneladas, pero suficiente para que la parte social de la planta vizcaína asegure tener cartera aproximadamente hasta diciembre, "más o menos hasta que acabe el concurso de acreedores, prevemos".
La situación es bien distinta en la planta alavesa de Amurrio. Según las mismas fuentes, la carga apenas alcanza para un mes de actividad, después de que les entrasen en torno a 14.000 toneladas. Esa diferencia de ritmo entre ambas fábricas explica, en parte, el desigual interés que están mostrando los potenciales compradores.
Desde la parte sindical de Trapagaran señalan además que, al menos en su planta, no debería haber problema con las nóminas, algo que el administrador concursal todavía no ha podido asegurar. La confianza en la continuidad de la actividad contrasta con la incertidumbre que rodea al conjunto del proceso concursal.
El plazo de ofertas expira el 7 de octubre con 14 inversores en liza
El próximo miércoles, 7 de octubre, el administrador concursal dará por expirado el plazo para que los posibles inversores presenten sus ofertas. El plazo se había fijado inicialmente para el 14 de septiembre, pero se amplió casi un mes después de que aparecieran más interesados. Los candidatos ya han visitado las fábricas de Amurrio y Trapagaran y han revisado las cuentas de la compañía.
El número de inversores interesados en la compra de parte o de la totalidad de la firma ha pasado de 10 a 14 desde principios de septiembre. Entre los perfiles que han firmado el acuerdo de confidencialidad para acceder a la fase de ofertas se encontrarían un inversor checo, un perfil alemán y diferentes grupos asiáticos, de procedencia china e india, que ya habrían visitado las instalaciones del fabricante de tubos.
Las ofertas presentadas serán estudiadas por el administrador concursal y explicadas a la parte social días después. La intención declarada del administrador, tal y como se anunció cuando Tubos Reunidos inició el proceso y se ha recalcado en numerosas ocasiones, pasa por vender la firma en conjunto, manteniendo el máximo de actividad industrial y de empleo en sus plantas. Sin embargo, el interés de los posibles compradores reposa especialmente, y en contra de esa intención, en la planta de Trapagaran.
Trapagaran, una planta con actividad exclusiva en Europa
La mayor salud de la planta vizcaína no solo se explica por su cartera de pedidos. Cuenta con un proceso especialmente característico dada su exclusividad: a excepción del producto chino, no aceptado en muchos países, no existe ninguna planta con la misma actividad que la del Valle de Trapaga a nivel europeo. Esa singularidad convierte a la instalación en un activo estratégico para los inversores que buscan capacidad de producción especializada.
La diferencia de interés entre ambas plantas es un factor que el administrador concursal tendrá que gestionar en las próximas semanas, con el objetivo declarado de vender la firma al completo. La evolución del concurso, que se acerca a su fase decisiva, marcará el futuro de los cerca de 1.000 empleos que dependen del fabricante de tubos en Euskadi.



