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CAF se juega dos macrocontratos de casi 1.000 millones en Dinamarca y Escocia

CAF, la compañía ferroviaria con sede en Beasain, ha llegado a la fase final de dos licitaciones internacionales que suman cerca de 1.000 millones de euros: la renovación de la flota de ScotRail en Escocia y el suministro de 14 trenes automatizados para el Metro de Copenhague. Aunque el resultado de ambas convocatorias se conocerá a lo largo de 2027, su desenlace será determinante para la cartera de pedidos de la empresa, que ya roza los 18.500 millones de euros tras hacerse con el megacontrato belga.

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(El Español)

Dos licitaciones en juego, un mismo calendario

La compañía guipuzcoana se encuentra en plena puja por dos contratos que, juntos, alcanzan un valor cercano a los 1.000 millones de euros. En Dinamarca, CAF compite por el suministro de 14 trenes automatizados al Metro de Copenhague, un contrato valorado en unos 550 millones de euros que incluye tanto el material rodante como los sistemas tecnológicos necesarios para operar la nueva infraestructura.

En Escocia, la puja se centra en la renovación de la flota de ScotRail, con un pedido inicial de 69 trenes eléctricos y de batería por 420 millones de euros. Ese encargo inicial contempla una opción de ampliación en 37 unidades adicionales, lo que elevaría el importe total del contrato.

En ambos casos, el calendario apunta a que la decisión se conocerá el año que viene: el veredicto sobre el contrato danés está previsto para el segundo semestre de 2027, mientras que el proceso escocés sigue el cronograma del Gobierno de Escocia, que prevé que los primeros trenes estén en servicio a principios de la década de 2030.

Competencia y contexto: rivales de peso y una cifra que podría crecer

CAF no estará sola en ninguna de las dos contiendas. Para el Metro de Copenhague, la firma vasca competirá junto a Hitachi Rail y Stadler, lo que obligará a la compañía a afinar su propuesta si quiere desbancar a dos de los grandes nombres del sector ferroviario europeo.

En el caso escocés, la competencia se amplía aún más: Alstom, Hitachi, Siemens y Stadler también pujan por la renovación de ScotRail. Además, el contrato escocés contempla la posibilidad de que el importe inicial vaya ascendiendo, al igual que en Dinamarca, donde los 550 millones del contrato de sistemas y material rodante son solo una parte del volumen económico asociado al desarrollo de la futura línea, lo que dejaría la puerta abierta a un aumento de la cifra final.

El escollo en Escocia: sindicatos en contra

El panorama en Escocia, sin embargo, es más complejo que el danés. CAF se ha encontrado con la oposición del sindicato británico de maquinistas de tren, ASLEF, cuyo coordinador, Kevin Lindsay, ha lanzado un aviso contundente: "No utilizaremos trenes operados por una empresa cómplice de crímenes de guerra", en alusión al proyecto del Tren Ligero de Jerusalén que CAF desarrolla desde 2019.

Los maquinistas escoceses cuentan además con el respaldo de la principal confederación sindical de Escocia, el STUC, que agrupa a más de 500.000 afiliados en el país británico. Su vicesecretario adjunto, Dave Moxham, ha señalado que "sería inconcebible que una empresa profundamente implicada en la expansión de asentamientos israelíes ilegales recibiera fondos de los contribuyentes escoceses".

Queda por ver cómo avanza la situación, ya que esta presión sindical podría poner en riesgo la continuidad de CAF en la licitación escocesa, un factor que añade incertidumbre a una puja de por sí competida.

Una cartera de pedidos al alza

Estas dos licitaciones llegan después de un primer semestre notable para CAF. La compañía, que en el primer semestre del año obtuvo un beneficio de 99 millones de euros, dispone de una cartera de pedidos récord que asciende a 18.443 millones de euros. El éxito tras hacerse con el denominado 'megacontrato' belga, que incluye 180 trenes por valor de 1.700 millones de euros, ha sido decisivo para que la firma de Beasain esté rozando esa barrera.

Si se confirman las adjudicaciones en Dinamarca y Escocia, la cartera de pedidos podría experimentar un nuevo impulso, lo que consolidaría la posición de CAF en el mercado europeo, aunque la decisión final está supeditada al resultado de unas pujas que se resolverán dentro de meses.