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Sener vuelve a Marte con la ESA: la ingeniería vasca afronta su tercera misión al planeta rojo

Sener volverá a tocar suelo marciano. La ingeniería vasca participa en la misión ExoMars de la Agencia Espacial Europea (ESA), que enviará a Marte el róver Rosalind Franklin con el objetivo de buscar signos de vida pasada o presente. La compañía, que ya participó en dos misiones de la NASA al planeta rojo, avanza en la fase final de calificación del tren de aterrizaje que desarrolla para la plataforma de descenso.

Fotografía que ilustra la noticia: Sener vuelve a Marte con la ESA: la ingeniería vasca afronta su tercera misión al planeta rojo
(El Español)

El papel de Sener en la misión ExoMars

Sener es responsable del diseño y la fabricación de las cuatro patas del tren de aterrizaje de la plataforma de descenso del róver Rosalind Franklin. El sistema viajará plegado durante el trayecto hasta Marte y se desplegará automáticamente antes de que la plataforma tome contacto con la superficie del planeta.

El tren de aterrizaje es un elemento crítico para la fase final de la misión. Según la información publicada, las patas están desarrolladas para soportar las exigentes condiciones mecánicas y ambientales asociadas al viaje y al aterrizaje en el planeta rojo. El sistema trabajará junto con los paracaídas y los motores encargados de reducir la velocidad de descenso de la nave antes de alcanzar la superficie marciana.

Además, la compañía vasca es responsable de los mecanismos y el adaptador de separación de la cápsula de entrada y de sus antenas de comunicaciones UHF. Desde Polonia, también se ha encargado del mecanismo de liberación umbilical (URM), que proporciona la unión electromecánica entre el róver y el módulo de descenso. Este elemento permitirá suministrar alimentación eléctrica al vehículo después de que la plataforma se pose sobre Marte y deberá permanecer operativo en condiciones extremas del entorno marciano.

Un proyecto que busca rastros de vida en el subsuelo marciano

El róver Rosalind Franklin será capaz de perforar hasta dos metros de profundidad para obtener muestras del subsuelo y analizar su composición. Esta capacidad facilitará el acceso a materiales protegidos de la radiación y de las condiciones de la desértica superficie, algo que las agencias espaciales consideran clave para resolver una de las grandes incógnitas espaciales: si Marte ha albergado algún tipo de existencia.

La misión ExoMars supone una nueva oportunidad para la ingeniería vasca tras la finalización de la cooperación entre la ESA y Roscosmos, la agencia espacial rusa. Ante la ruptura de esa colaboración, la industria europea ha desarrollado en un plazo muy ajustado los nuevos sistemas para sustituir los elementos rusos previstos originalmente en la fase de descenso y aterrizaje.

El proyecto mantiene el objetivo de lanzamiento previsto para 2028, lo que ha obligado a la industria a acelerar los plazos de desarrollo y calificación de los sistemas.

Una trayectoria consolidada en la exploración espacial

Con su participación en ExoMars, Sener acumulará su tercera misión a Marte, tras haber participado en dos ocasiones anteriores en misiones de la NASA al planeta rojo. La compañía refuerza así su posición en el sector espacial europeo, un ámbito en el que la industria vasca ha ido ganando protagonismo en los últimos años.

La participación de Sener en la misión europea llega en un momento de expansión de la compañía en Euskadi. La información publicada sitúa a la ingeniera vasca acercándose a los mil trabajadores en Euskadi con la nueva planta de Zamudio, un proyecto que refuerza su actividad industrial en el territorio.

El desarrollo de sistemas críticos para misiones espaciales como ExoMars combina con otros proyectos de defensa y aeronáutica en los que la compañía está implicada, como el avión europeo reutilizable diseñado para realizar viajes de ida y vuelta a estaciones espaciales.