Eroski: "Hubo muchas ofertas por las gasolineras" y la venta a Petroprix se cerrará entre finales de 2026 y comienzos de 2027
La venta de las 40 gasolineras de Eroski a Petroprix, anunciada como una operación estratégica más que financiera, entrará en su fase final en los próximos meses. Así lo ha confirmado la consejera delegada de la cooperativa, Rosa Carabel, quien ha desvelado que el proceso despertó "mucho interés" en el sector y que la compañía pudo elegir comprador. La entrega de las estaciones de servicio al nuevo operador está prevista para finales de este año o comienzos de 2027.

Una operación gestada desde 2022 y con varios pretendientes
Rosa Carabel, en una entrevista concedida a Crónica Vasca, ha revelado que la desinversión en el negocio de carburantes no fue una decisión tomada a la ligera ni motivada por la necesidad de reducir deuda. "La decisión estaba reflexionada ya en 2022-2023", ha explicado. El razonamiento de fondo es la falta de escala: con 40 estaciones de servicio, el grupo no tenía capacidad para competir como lo haría un operador especializado.
La respuesta del mercado ha validado esa lectura. "Ha habido mucho interés. Para nosotros incluso ha sido una sorpresa el gran apetito que había en el sector", ha afirmado Carabel. La cooperativa ha podido elegir a su comprador, una posición que la CEO valora como positiva. En la elección de Petroprix se ha priorizado "la continuidad de precios competitivos" para el consumidor final.
La operación, no obstante, aún tiene trámites complejos por delante. "Esperamos entregar las gasolineras entre finales de este año y comienzos de 2027", ha adelantado la directiva. Hasta entonces, el servicio continuará operando como hasta ahora, ya que para Eroski era "un servicio adicional" al socio y, en ese sentido, "lo va a seguir siendo" con el nuevo operador, ha matizado.
Eroski niega que la venta busque aliviar el balance y confirma cómoda posición de deuda
Carabel ha sido contundente al desvincular la venta de la posición financiera del grupo. "No ha sido una operación pensada desde el punto de vista financiero, no se ha hecho para reducir deuda", ha asegurado, antes de detallar cómo se encuentra el balance tras años de reestructuración. "Estamos en dos veces ebitda. Es una situación más que sostenible. Estamos muy cómodos", ha declarado desde las oficinas centrales de Elorrio.
La compañía no persigue la deuda cero, pero sí quiere reducirla "de forma natural, sin tomar decisiones significativas", lo que da margen para retomar la senda inversora. En ese frente, hay dos líneas de trabajo claras: la eficiencia y el crecimiento. "Tenemos que mantener la obsesión por la eficiencia para mejorar la competitividad y el crecimiento con tiendas propias y franquicias", ha sintetizado.
Ese crecimiento se traducirá en un ritmo de aperturas algo mayor que en los últimos ejercicios, aunque sin renunciar a la "disciplina financiera". La inversión se centrará en tecnología, con un plan plurianual para actualizar sistemas y automatización, además de en las plataformas logísticas, que Carabel considera "clave en el próximo ciclo estratégico".
Inflación: el sector evita subir precios, pero avisa de que el escenario actual no es indefinido
La entrevista también ha abordado el impacto de la inflación, que según la CEO "ya está casi en el 5%" en el dato de agosto. Carabel ha querido matizar el alcance del encarecimiento en la cesta de la compra: "Hay inflación general, sí, pero por combustible y energía. En alimentación apenas llega al 1%".
Aun así, el contexto es complejo. "Para el consumidor sigue siendo importante el precio porque le ha subido todo lo demás: la hipoteca, la gasolina...", ha reconocido. La cooperativa, como el resto del sector, está tratando de no trasladar el alza de costes al lineal. Sin embargo, la advertencia ha sido clara: "Si este escenario se alarga será inevitable subir precios de alimentación".
La presión sobre los márgenes es evidente, con "los gastos muy elevados" y un impacto "muy alto" en salarios, rentas y electricidad de cara a 2027. Pese a ello, la directiva ha defendido el modelo competitivo del sector, donde "se reparte la tarta cuando entra un jugador nuevo", lo que obliga a ser "más eficientes y más competitivos".
Un contexto de competencia creciente y una posición de mercado que se refuerza
Sobre los resultados, Carabel ha recordado que 2025 fue un ejercicio de caída del beneficio por la emisión del bono, un coste que se asumió "encantados" para normalizar la estructura financiera. Este año, la actividad "va muy bien" y el cliente está respondiendo, pero la compañía debe mantener precios competitivos en un entorno de costes elevados. El objetivo declarado: "Eroski tiene que ser rentable" y "mejorar" los 340 millones de ebitda logrados el año pasado.
La política de retornos al socio, recuperada tras años de destinar el beneficio a amortizar deuda, es ahora una prioridad. "Hemos tardado mucho en recuperar los retornos y queremos mantenerlos todos los años", ha afirmado. El reparto ideal para 2025 sería destinar un 10% del resultado a fines sociales, un 40% a retornos de los socios y el resto a reserva.
En la pelea por el talento, Carabel cree que el modelo cooperativo es una ventaja competitiva en el norte. "Ser trabajador y socio al final implica un concepto de legado", ha defendido. En cuanto a la automatización, la CEO se muestra prudente: "El retail es un negocio de personas que se relacionan con personas", ha concluido, sin descartar del todo que los robots reponedores lleguen algún día.



