Las bajas por salud mental de los menores de 35 años se disparan un 446% en Euskadi desde 2018
Las bajas laborales por salud mental entre los menores de 35 años se han multiplicado en Euskadi en los últimos ocho años. Según datos difundidos por Osalan, el incremento desde 2018 alcanza el 446%, hasta superar los 13.000 procesos en el último ejercicio completo.

Un 446% más de bajas por salud mental en ocho años
Las incapacidades temporales por salud mental entre los trabajadores vascos menores de 35 años han pasado de unos 2.400 casos en 2018 a superar los 13.000 en el último año, lo que supone un crecimiento del 446%, según la información publicada por El Diario Vasco.
El dato refleja una tendencia que viene de atrás y que se ha acelerado en el último lustro. Aunque la fuente no desglosa la evolución anual, el salto acumulado es el más pronunciado entre todos los tramos de edad, según el mismo medio.
El aumento se produce en un contexto de reducción general de la siniestralidad laboral en el País Vasco, lo que sitúa a los problemas de salud mental como uno de los focos emergentes en la gestión de la incapacidad temporal.
Osalan refuerza la evaluación de riesgos psicosociales
Ante esta evolución, Osalan, el instituto vasco de seguridad y salud laborales, ha intensificado en los últimos cinco años las evaluaciones de riesgos psicosociales en las empresas, según recoge la información.
El organismos ha puesto el foco especialmente en el ámbito de la industria, uno de los sectores con mayor peso en el tejido productivo vasco. Las evaluaciones buscan detectar factores como la carga de trabajo, la presión por objetivos o la falta de apoyo organizativo que pueden estar detrás del aumento de los trastornos mentales.
El instituto público depende del Departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco y coordina sus actuaciones con la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social, aunque la fuente no detalla si esta intensificación se ha traducido en sanciones o requerimientos a empresas.
Los riesgos psicosociales están regulados desde hace años en la normativa de prevención de riesgos laborales, pero su evaluación ha sido tradicionalmente menos prioritaria que la de los riesgos físicos. La nueva orientación de Osalan busca corregir ese desequilibrio.
La información también menciona que la tendencia al alza coincide con la creciente prevalencia de trastornos como la ansiedad o la depresión en la población joven, un fenómeno que viene observándose en el conjunto del Estado y que el ámbito laboral está trasladando ahora a las estadísticas de incapacidad temporal.
Un reto para las empresas y el sistema de protección social
El aumento de las bajas por salud mental entre los menores de 35 años plantea varios desafíos tanto para las empresas como para el sistema de protección social vasco.
Para las compañías, especialmente las industriales, la gestión de estas ausencias implica costes directos e indirectos: sustituciones, pérdida de productividad y necesidad de adaptar los puestos de trabajo. Para el sistema público, el crecimiento de los procesos de incapacidad temporal presiona el gasto en prestaciones y la actividad de los servicios de salud laboral.
La información publicada no desglosa los datos por territorio histórico ni por sector dentro de la industria, ni tampoco la duración media de los procesos. Tampoco precisa si el incremento se concentra en algún tipo de contrato o perfil profesional.
Lo que sí apunta es que la respuesta institucional está en marcha, con Osalan liderando la evaluación de los riesgos psicosociales como herramienta de prevención, en lugar de limitarse a gestionar las consecuencias. La clave será comprobar si esa estrategia logra frenar una curva que, a falta de medidas, seguirá creciendo.



