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Jainaga frena su oferta por Tubos Reunidos y la liquidación de Amurrio y Trapagaran gana peso

Las opciones de salvación para las plantas de Tubos Reunidos en Amurrio y Trapagaran se reducen. José Jainaga, presidente de Sidenor y Talgo, ha enfriado su interés en el concurso de acreedores, sumándose a la 'espantada' del grupo indio Welspun. La posición de la Sepi sobre los 150 millones de deuda se erige como principal obstáculo, mientras el escenario de liquidación de las unidades productivas gana enteros entre los ofertantes.

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(El Español)

La posición de la Sepi enfría a los candidatos a hacerse con Tubos Reunidos

Las negociaciones por Tubos Reunidos entran en una fase crítica. Según fuentes conocedoras de la situación, la postura de la Sepi, que ha notificado formalmente a través de la Abogacía del Estado su intención de acudir a la justicia europea para defender su derecho de cobro sobre su parte de la deuda, unos 150 millones de euros, ha hecho recular a Welspun. Los emisarios del grupo indio tenían previsto reunirse este lunes con los sindicatos de Trapagaran, pero la cita quedó en el aire ante la falta de avances.

Welspun no ha confirmado una retirada definitiva, pero ha advertido de que quiere una 'solución' por parte de la Sepi para aligerar la mochila de la deuda. Por su parte, José Jainaga, que inicialmente había mostrado un fuerte interés personal en la operación, habría pasado ahora a una posición de máxima prudencia, indican las mismas fuentes. Esta situación se produce en un momento decisivo del concurso de acreedores, cuando los candidatos deben terminar de perfilar la oferta final que llevarán al administrador concursal.

El tercer candidato, Tubacex, se mantiene en un discreto segundo plano. La compañía de Llodio, por tamaño y capacidad económica, no puede asumir la deuda de la Sepi y, además, no estaría dispuesta a integrar la planta de Amurrio en ningún caso, centrando su interés únicamente en Trapagaran.

El 29N como fecha límite para una solución financiera

La proximidad de las elecciones del 29 de noviembre condiciona cualquier posible salida. Según las fuentes consultadas, lo más probable es que se llegue a esa fecha con la cuestión financiera sin resolver y, con los tiempos políticos que se manejan a partir de esa fecha, para cuando un futuro gobierno quiera maniobrar puede ser demasiado tarde para la tesorería de la compañía. Un hipotético movimiento político al máximo nivel en el Gobierno central se antoja improbable en plena fase preelectoral.

La presidenta de la Sepi, Belén Gualda, está además implicada en el lío judicial vinculado al caso Leire, lo que complica aún más las conversaciones. A pesar de ello, la Sepi quiso enviar este lunes un mensaje conciliador, volviendo a ofrecerse a renegociar plazos e intereses. Sin embargo, los candidatos a adquirir las plantas de Tubos Reunidos esperan una quita de parte de los 150 millones, algo que la Sepi no se ha mostrado dispuesta a aceptar por el momento.

Esta diferencia de expectativas mantiene bloqueadas las negociaciones. Sin una modificación sustancial de la postura de la Sepi, las opciones de que alguna de las ofertas cuaje se reducen considerablemente. La única decisión que esperan los candidatos, y que en otro momento llegaron a dar por hecha, es precisamente esa quita, que no llega.

La liquidación de las fábricas como escenario probable

El escenario de la liquidación de las unidades productivas de Amurrio y Trapagaran es cada vez más probable, tal y como señalan tanto el entorno de Tubos Reunidos como los propios ofertantes. La sociedad matriz ya ha emprendido este proceso, y una eventual liquidación de las plantas abriría una nueva fase en el concurso, con una subasta de activos por separado.

En esa nueva situación, la planta de Trapagaran resultaría más atractiva para los inversores que la de Amurrio, dadas sus características, pero incluso para una hipotética salvación de la empresa vizcaína seguiría en el camino el obstáculo principal: la deuda con la Sepi. La resolución del concurso, por tanto, queda condicionada a una entente que, a día de hoy, no se vislumbra a corto plazo.