empleo

Gipuzkoa lidera en Euskadi la promoción de mujeres a puestos directivos en la empresa familiar

La empresa familiar vasca afronta el reto de la continuidad y la transmisión generacional en un entorno todavía muy masculinizado, pero Gipuzkoa se sitúa a la cabeza en la percepción de facilidades para que las mujeres accedan a puestos directivos. Así lo refleja un estudio que señala que el 64% de las empresas familiares del territorio considera que existen mayores opciones de promoción femenina hacia cargos de mando.

Fotografía que ilustra la noticia: Gipuzkoa lidera en Euskadi la promoción de mujeres a puestos directivos en la empresa familiar
(El Diario Vasco)

Un 64% percibe mayores opciones de promoción femenina

El dato, recogido en una información publicada por El Diario Vasco, subraya que la empresa familiar vasca sigue luchando por mantener la continuidad, la concentración accionarial y la transmisión entre generaciones, un modelo que todavía presenta un sesgo masculino. Sin embargo, la percepción en Gipuzkoa es más favorable que en el resto de territorios vascos en lo que respecta a las oportunidades de las mujeres para alcanzar puestos de mando.

El 64% de las empresas familiares guipuzcoanas considera que las mujeres tienen más facilidades para promocionar hacia la dirección, un porcentaje que sitúa al territorio por delante de Bizkaia y Álava. El estudio, del que no se han facilitado más cifras desglosadas, apunta a una brecha territorial dentro de Euskadi en la percepción de igualdad de oportunidades en el ámbito directivo.

La empresa familiar vasca, entre la tradición y el relevo

El contexto en el que se enmarca este dato es el de la empresa familiar vasca, un tejido que afronta dos desafíos estructurales: la continuidad del negocio y la transmisión entre generaciones. La concentración accionarial y la sucesión son cuestiones centrales en un modelo empresarial que, según el propio estudio, sigue siendo "todavía muy masculino" en su conjunto.

En este escenario, la presencia de mujeres en altos cargos de empresas familiares se convierte en un indicador relevante. El artículo menciona los casos de Aitziber Suquía y Nerea Uribe-Echevarría, que ocupan puestos de responsabilidad en sus respectivas compañías familiares, como ejemplos de esa realidad que empieza a abrirse paso en Gipuzkoa.

Un avance con matices en el tejido industrial vasco

El dato llega en un momento en el que la igualdad de género en la alta dirección sigue siendo un asunto pendiente en el conjunto del Estado, y más concretamente en sectores industriales como los que predominan en Euskadi. La percepción favorable en Gipuzkoa no implica, según la fuente, que el problema esté resuelto, sino que apunta a una tendencia que conviene consolidar.

El estudio no ofrece cifras sobre la presencia real de mujeres en consejos de administración o comités de dirección, pero la percepción mayoritaria en las empresas familiares guipuzcoanas es un termómetro útil para medir el clima laboral y las oportunidades de promoción interna. La evolución de este indicador será clave para evaluar si la empresa familiar vasca logra combinar la tradición con la apertura a nuevos perfiles directivos.