Gipuzkoa aglutina más de la mitad del empleo social de Euskadi, con 33.710 personas
Gipuzkoa concentra más de la mitad del empleo social de toda Euskadi, con 33.710 personas trabajando en cooperativas y sociedades laborales, según ha publicado Diario Vasco. El peso de este tipo de empresas en el conjunto del territorio alcanza el 10,8% de la ocupación, muy por encima de la media del País Vasco, que se sitúa en el 6,9%.

Un territorio con tradición cooperativa
El dato, recogido en una información firmada por Julio Díaz de Alda y publicada este jueves, constata una realidad que ya se conocía en el territorio: la importancia de la economía social en Gipuzkoa es sensiblemente superior a la del resto de Euskadi. La cifra de 33.710 personas sitúa a la provincia como el principal polo de empleo de este tipo en la comunidad autónoma.
El artículo subraya que el peso de las cooperativas y las sociedades laborales en Gipuzkoa no solo es relevante en términos absolutos, sino también relativos. Con un 10,8% del empleo total del territorio, la economía social guipuzcoana casi duplica la media del conjunto del País Vasco, que se queda en un 6,9%. Esa diferencia refleja el arraigo histórico de un modelo empresarial que en Gipuzkoa tiene una presencia especialmente intensa, con ejemplos como el cooperativismo de Mondragón o el tejido de pequeñas y medianas empresas de carácter asociativo distribuido por toda la provincia.
El papel de las cooperativas en la industria
La información publicada incide en que la presencia de estas empresas se nota de manera especial en el ámbito industrial. En localidades como Elgoibar, la actividad cooperativa es uno de los motores económicos principales y genera empleo estable vinculado a la fabricación, la máquina-herramienta y los componentes industriales. Esa estructura productiva, muy arraigada en el tejido local, explica en buena medida que la economía social tenga en Gipuzkoa un impacto superior al de otros territorios.
El artículo no ofrece un desglose pormenorizado por sectores, pero sí subraya el papel de este modelo en la generación de empleo de calidad y en el mantenimiento de actividad en zonas con tradición fabril. La combinación de cooperativas industriales y sociedades laborales permite, según se apunta, que muchas comarcas guipuzcoanas mantengan un empleo estable ligado a la producción, en un contexto en el que la industria vasca afronta retos de competitividad y transición energética.
Una comparativa que refuerza la excepción guipuzcoana
El dato del 10,8% frente al 6,9% de la media vasca adquiere más relevancia si se tiene en cuenta que el País Vasco en su conjunto ya es una de las comunidades con mayor presencia de economía social de Europa. Que Gipuzkoa casi duplique esa media confirma que el modelo cooperativo y de sociedades laborales tiene en el territorio un calado estructural que no se reproduce con la misma intensidad en Bizkaia o Álava.
La publicación de Diario Vasco recuerda que este es un rasgo conocido de la economía guipuzcoana, aunque los datos actualizados permiten dimensionarlo con precisión. La información no detalla la evolución interanual de esas cifras ni la distribución exacta entre cooperativas y sociedades laborales, pero sí ofrece una foto nítida de la importancia de este sector en el empleo del territorio.
Un modelo con impacto en la política económica
El peso de la economía social en Gipuzkoa tiene también una lectura institucional. Tanto el Gobierno Vasco como las diputaciones han mostrado en los últimos años una apuesta explícita por este modelo, al que consideran clave para el mantenimiento del empleo industrial y para un reparto más equilibrado de la riqueza.
La información publicada no recoge declaraciones de responsables institucionales ni medidas concretas, pero el dato deja en evidencia que cualquier estrategia de política económica que quiera incidir en el empleo guipuzcoano tiene que contar con el cooperativismo como uno de sus ejes centrales. Con más de la mitad del empleo social de Euskadi concentrado en un solo territorio, las decisiones que afectan a estas empresas tienen un impacto directo en la vida laboral de decenas de miles de personas en Gipuzkoa.



