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El portazo de la Sepi a Tubos Reunidos enfría a los inversores y el Gobierno vasco busca una salida sin retorno

El portazo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) a Tubos Reunidos, al reclamar su deuda con el respaldo de la Comisión Europea, ha enfriado a los inversores que participan en el concurso de la compañía de Amurrio. El Gobierno vasco busca una solución a la desesperada y reconoce que el informe de la UE ha sido una «sorpresa» para los oferentes, con el temor de que la empresa se aboque a una salida sin retorno.

Fotografía que ilustra la noticia: El portazo de la Sepi a Tubos Reunidos enfría a los inversores y el Gobierno vasco busca una salida sin retorno
(El Correo)

La Sepi reclama su deuda con el respaldo de la UE y enfría a los oferentes

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) ha endurecido su posición en el concurso de Tubos Reunidos al reclamar el pago de su deuda utilizando a la Comisión Europea como respaldo. Según la información publicada por El Correo, esta decisión ha enfriado el interés de los inversores presentes en el proceso de selección de un comprador para la compañía con sede en Amurrio.

El movimiento de la Sepi introduce un elemento externo en la negociación que hasta ahora no se había manifestado. El pronunciamiento de la UE, que avala la reclamación del organismo estatal, ha sido recibido con sorpresa por los oferentes, según reconoce el Gobierno vasco. Este giro altera el equilibrio inicial del concurso y añade incertidumbre a un proceso que ya era delicado por la situación financiera de la empresa.

El Gobierno vasco advierte del riesgo de una salida sin retorno

El Ejecutivo vasco, que sigue de cerca las negociaciones, ha expresado su preocupación por el desenlace del concurso. En declaraciones recogidas por El Correo, advierte de que «si la Sepi insiste en reclamar su deuda utilizando a la Comisión Europea abocamos a la empresa a una salida sin retorno». La advertencia refleja el temor a que la presión del organismo estatal, respaldada por la UE, frustre cualquier posibilidad de salvamento para la compañía.

El Gobierno vasco busca ahora una solución «a la desesperada», según el propio medio, lo que subraya la urgencia con la que se aborda el problema. La consejería de Industria, responsable del área, trabaja contrarreloj para encontrar una vía que permita a Tubos Reunidos sortear la quiebra y mantener su actividad industrial en Amurrio, donde es un referente para la comarca y el empleo local. Los contactos con las partes implicadas continúan, pero el margen de maniobra se reduce a medida que la Sepi mantiene su postura.

Incertidumbre en Amurrio ante el futuro de la planta

La planta de Tubos Reunidos en Amurrio, fotografiada por Maika Salguero para El Correo, se ha convertido en el epicentro de la preocupación industrial de la comarca. La compañía, especializada en la fabricación de tubos de acero, arrastra problemas financieros que han llevado el concurso de acreedores a un punto crítico. La decisión de la Sepi complica aún más el proceso, y los inversores potenciales sopesan ahora si asumir el riesgo ante la posibilidad de que la deuda con el organismo estatal se convierta en un obstáculo insalvable.

La incertidumbre afecta directamente a los trabajadores y a la dirección de la empresa, que siguen con atención cada movimiento. El Gobierno vasco, en su intento por desbloquear la situación, busca fórmulas que satisfagan tanto a la Sepi como a los oferentes, con un objetivo claro: lograr un compromiso que garantice la continuidad de la actividad industrial y la preservación de los puestos de trabajo. Sin embargo, el pronunciamiento de la Comisión Europea añade un factor que escapa al control de las partes locales, lo que alimenta la sensación de que la solución no será sencilla.

La negociación se desarrolla en un contexto de urgencia, sin que por ahora se haya anunciado un desenlace. Mientras tanto, la comarca de Aiara, donde se ubica Amurrio, asume el riesgo de perder una de sus industrias más significativas, con el consiguiente impacto en el empleo y en el tejido productivo de la zona.