El metal de Bizkaia y Álava busca un frente común sindical para evitar un otoño de huelgas
Las negociaciones de los convenios del metal en Bizkaia y Álava se reanudan tras el verano en un clima de bloqueo que amenaza con trasladar el conflicto a las calles. Mientras las patronales reclaman una propuesta sindical conjunta, ELA y LAB condicionan el diálogo al uso exclusivo del euskera y los sindicatos estudian movilizaciones para un sector que agrupa a cerca de 80.000 trabajadores en Euskadi.

Una cita clave en Bizkaia marcada por la reivindicación del euskera
Este jueves, sindicatos y patronal del metal de Bizkaia vuelven a verse las caras en una reunión de especial relevancia. El encuentro se produce sin avances en la negociación y con una novedad que puede condicionar el desarrollo de la mesa: la decisión de ELA de usar exclusivamente el euskera en todas las reuniones, aunque no haya traducción. LAB se ha sumado a esta postura y ha confirmado que en esta cita solo se expresarán en euskera.
Fuentes sindicales citadas por Crónica Vasca señalan que ELA considera esta reunión "la primera oportunidad para garantizar los derechos lingüísticos de todas las personas que participan en las negociaciones". El sindicato, que no firmó el anterior acuerdo con la patronal FVEM, anunció a principios de julio su intención de emplear el euskera de forma exclusiva en todas las mesas de convenios, una declaración de intenciones que ahora se materializa en las 27 negociaciones sectoriales que tiene abiertas.
Álava: nueve meses de bloqueo y llamamientos a la acción conjunta
La situación en Álava es similar, con un conflicto enquistado prácticamente nueve meses después del inicio del proceso. Los diferentes sindicatos estudian ya fórmulas para evitar el bloqueo. El último en mover ficha ha sido LAB, que cuenta con tres representantes en la mesa negociadora de este territorio, y que ha hecho un llamamiento al resto de centrales para analizar posibles acciones conjuntas.
Según el sindicato, esas acciones se estudiarán durante septiembre y se llevarán a cabo porque "hay que aumentar la presión" en una negociación que afecta a más de 20.000 trabajadores. Desde algunos sindicatos ya se avisa de que se están estudiando paros y movilizaciones para el próximo otoño, un escenario que reproduciría la conflictividad de negociaciones anteriores.
Subidas salariales, flexibilidad y subrogación: las reivindicaciones comunes
Ambas negociaciones presentan contextos similares y reivindicaciones que coinciden en lo esencial. Los sindicatos reclaman, con matices, una subida salarial de hasta el 3,5% más el IPC, flexibilidad en las jornadas y una subrogación plena en el sector. Este último punto ya fue conflictivo en la negociación anterior, recuerda Luis Mouliaa, secretario general de CCOO Industria Euskadi.
Las patronales, por su parte, piden a los sindicatos una plataforma conjunta que "permita articular un marco de negociación real" y siente "una base común sobre la cual trabajar". Mouliaa, sin embargo, cuestiona esa exigencia: "Aunque hemos intentado, y de buena fe, no se ha conseguido. Además, no creemos que sea necesario".
Un sector con casi 80.000 trabajadores en vilo
La falta de acuerdo en ambas mesas dibuja un contexto especialmente conflictivo para un sector que amplía a casi 80.000 trabajadores en Euskadi. Las negociaciones se retoman tras el verano con pocas expectativas de avance a corto plazo, y tanto en Bizkaia como en Álava las partes buscan un último movimiento que evite la deriva de los paros y las movilizaciones.
Los convenios del metal vasco se caracterizan por una negociación lenta: de media, patronal y sindicatos tardan más de dos años en firmarlos. Este precedente, unido a la fractura sindical en torno al uso del euskera y a las diferencias salariales, apunta a un otoño caliente en uno de los sectores clave de la industria vasca.



