El Gobierno vasco acumula más de 400.000 euros en contratos para diseñar el PTS de Energías Renovables
El Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco ha destinado más de 400.000 euros a la redacción del Plan Territorial Sectorial (PTS) de Energías Renovables, un instrumento clave para el despliegue eólico y solar en Euskadi que, pese a los sucesivos retrasos, el Ejecutivo confía en aprobar antes de que acabe el año.

Una década de retraso: de 2023 a finales de 2026
El PTS de Energías Renovables fue aprobado inicialmente por el Boletín Oficial del País Vasco en mayo de 2023, pero su aprobación definitiva se ha ido demorando. La hoja de ruta, que ya se anunciaba en 2021, cuando la entonces consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, abría la fase de participación, tenía como objetivo inicial estar lista en agosto de 2023. Ese plazo se trasladó a la primavera de 2024 y, desde entonces, el plan se ha ido postergando hasta llegar al momento actual, todavía sin aprobación definitiva.
Según ha podido saber Crónica Vasca, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, confirmó esta semana que su departamento "sigue trabajando en ello" y que el plan "se encuentra en una fase muy avanzada y próxima a su paso por el Consejo de Gobierno". Jauregi insistió en que "siempre hemos dicho que este año lo íbamos a terminar y ese es nuestro plan".
El retraso se debe, según las fuentes consultadas, a la complejidad ambiental de algunos puntos de la comunidad, incluida la defensa de la avifauna, a las hasta 4.000 alegaciones presentadas y a las diferencias de criterio entre las instituciones. Álava y Bizkaia, de hecho, han pedido al Gobierno vasco que excluya del PTS zonas como Pagasarri o Laminoria.
400.000 euros en partidas repartidas en cinco ejercicios
La inversión total destinada a diseñar el PTS asciende a más de 400.000 euros, según los datos recogidos en los presupuestos de los últimos años y hechos públicos por el departamento. La partida más alta fue la de 2022, con 90.000 euros; en 2023 se destinaron 63.000 euros; en 2024, 113.000; y ya bajo el Gobierno de Imanol Pradales, con Jauregi al frente, en 2025 se asignaron otros 113.000 euros bajo el concepto de "contratación técnica elaboración PTS", y 25.000 euros en 2026, con el mismo concepto.
En total, más de 400.000 euros invertidos hasta la fecha, una cifra que no incluye las partidas correspondientes a 2027 porque, tal y como indicó el propio consejero, "no es necesario contemplar partidas adicionales porque nuestro objetivo es acabarlo este año". Un mensaje en sintonía con la intención manifestada por el Ejecutivo vasco de aprobar el plan antes de que finalice el presente ejercicio.
El PTS es un instrumento de ordenación territorial que define las zonas aptas para la instalación de energías renovables, especialmente eólica y solar, en el País Vasco. Su aprobación es clave para desbloquear proyectos que llevan años pendientes de tramitación y para dar certidumbre a los promotores, pero también para garantizar la compatibilidad con la protección ambiental.
Las alegaciones y la avifauna, el principal escollo
El texto que salió a información pública en 2023 recibió hasta 4.000 alegaciones, una cifra que da idea de la sensibilidad territorial de la propuesta. La defensa de la avifauna, la afección a espacios naturales y las posiciones enfrentadas entre el Gobierno vasco y algunos ayuntamientos y diputaciones son, según las fuentes, los factores que han retrasado la aprobación.
Uno de los puntos más conflictivos es Pagasarri, en Bizkaia, y Laminoria, en Álava. Ambas instituciones han solicitado que se excluyan del PTS estas zonas, una petición que el departamento de Jauregi tendrá que resolver antes del visto bueno definitivo.
La demora del PTS ha provocado, además, un efecto colateral: la paralización de facto de nuevos proyectos renovables hasta que no quede definido el marco territorial. Mientras tanto, el Ejecutivo vasco ha seguido financiando la tramitación del plan, un gasto que ahora se ha hecho público con detalle.
La previsión es que el PTS llegue al Consejo de Gobierno en los próximos dos meses. De ser así, el plan habrá tardado más de cinco años desde el anuncio inicial de 2021 en ver la luz, un plazo que supera con creces los que se manejaron en su origen.



