El curso político vasco arranca con transferencias pendientes, la sanidad en crisis y 2027 en el horizonte
El curso político vasco ha arrancado oficialmente con la celebración del primer Consejo de Gobierno en el Palacio Miramar de San Sebastián el pasado 27 de agosto. La actividad parlamentaria se retomará el 17 de septiembre con el pleno de política general, pero los principales desafíos ya están sobre la mesa: las transferencias pendientes, la crisis de la sanidad pública, la vivienda y un calendario electoral que ya condiciona la estrategia de los partidos.

Las transferencias, una negociación que no termina de despegar
Esta semana, los Gobiernos vasco y central retoman las negociaciones de las transferencias pendientes. En julio, la comisión bilateral no llegó a celebrarse porque ambas partes decidieron aplazarla "de mutuo acuerdo", según recoge la información publicada por Crónica Vasca. El calendario vuelve a incumplirse, como ya ocurrió en 2025, y la ampliación del autogobierno se convierte en uno de los ejes de la legislatura.
Quedan sobre la mesa materias clave para completar el Estatuto de Gernika: la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y la gestión de puertos y aeropuertos. Son asuntos que afectan directamente a la capacidad de decisión de las instituciones vascas en ámbitos con impacto económico y laboral, y su traslado sigue sin fecha concreta.
Vivienda, sanidad y el impulso a varias leyes
La carestía de la vivienda es uno de los grandes retos del Ejecutivo que preside Imanol Pradales. El Gobierno pretende seguir implantando su medida estrella: la declaración de zonas tensionadas para limitar el precio de los alquileres. Para otoño está prevista la aprobación de un fondo social de vivienda dotado con 2.000 millones de euros para construir 10.000 nuevas viviendas, según detalla la citada fuente.
Osakidetza sigue en el punto de mira. La sensación de declive de la sanidad vasca es cada vez más extendida entre los ciudadanos, y el conflicto por el estatuto marco sigue enquistado. Antes del verano, las listas de espera ya eran un problema. Con la vuelta de las vacaciones, los médicos han amenazado con posibles huelgas si el conflicto no se soluciona.
En el ecuador de la legislatura, además, se impulsarán varias leyes de calado: la de Universidades, la de Turismo, la de Agilización y Simplificación Administrativa y la de Agricultura y Alimentación Sostenible. Todas ellas tienen impacto directo en el tejido empresarial y en la actividad económica vasca, desde el ámbito universitario y la innovación hasta el sector turístico y el primario.
2027, un horizonte electoral que ya marca la agenda
Mientras el Gobierno gestiona estos frentes, los partidos tienen la vista puesta en las elecciones municipales y forales de 2027. Las formaciones ya están en modo campaña desde hace tiempo, a la espera de cerrar la elección de algunos candidatos. El PNV, por ejemplo, enmarca su estrategia para las alcaldías con un cambio de caras y un salto generacional, apunta la fuente.
La situación en Madrid también marcará la política vasca. La presentación de los presupuestos generales del Estado, prevista en principio antes del 30 de septiembre, abrirá un nuevo escenario de negociación con el PNV y Bildu, cuyas posiciones serán determinantes para la aprobación de las cuentas estatales. Un escenario que condicionará, a su vez, las relaciones entre las instituciones vascas y el Gobierno central en un año clave para el autogobierno.



