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PNV y PSE cierran un acuerdo marco de reforma fiscal para los tres territorios tras la crisis en Bizkaia

PNV y PSE han alcanzado un acuerdo marco sobre los contenidos de la reforma fiscal que se aplicará en los tres territorios vascos. El pacto, confirmado por ambas formaciones, llega después de la tormenta política abierta en Bizkaia y se plantea como un marco de mínimos que cada territorio podrá ampliar.

Fotografía que ilustra la noticia: PNV y PSE cierran un acuerdo marco de reforma fiscal para los tres territorios tras la crisis en Bizkaia
(El Diario Vasco)

Un pacto de mínimos con margen territorial

Los socios de gobierno en Euskadi han cerrado un acuerdo sobre los contenidos de la reforma fiscal para Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. Según han confirmado ambas formaciones, el pacto se concibe como un marco común que sienta las bases de la negociación en los tres territorios históricos.

Fuentes del acuerdo explican que "cada territorio podrá ampliar o complementar este marco común", lo que deja un margen de maniobra a las Juntas Generales para adaptar las medidas a sus realidades económicas y políticas. Este esquema de mínimos busca desbloquear una negociación que se había tensado en las últimas semanas.

El acuerdo llega tras la convulsión política en Bizkaia, donde el debate fiscal había generado un fuerte desencuentro entre los socios. El pacto marco ahora cerrado pretende ofrecer una base estable que evite nuevos choques y permita avanzar en los tres territorios con criterios compartidos.

El arraigo como objetivo de la reforma

La reforma fiscal pactada por PNV y PSE sitúa el arraigo como eje central de sus contenidos. Aunque el texto del acuerdo no se ha detallado íntegramente, el objetivo de favorecer la permanencia de actividad económica y empleo en Euskadi atraviesa el marco común que ambas formaciones han suscrito.

Este enfoque conecta con la preocupación recurrente del tejido empresarial vasco por la competencia fiscal entre territorios y por el mantenimiento de la actividad productiva en la comunidad. El marco acordado busca dar respuesta a esa inquietud desde la coordinación entre los tres territorios.

El pacto de mínimos deja fuera, al menos de momento, los desarrollos concretos que cada territorio pueda incorporar. Esa decisión se traslada a las Juntas Generales, donde los partidos tendrán que negociar las particularidades de cada normativa foral.

El contexto político de la negociación

El acuerdo llega en un momento de especial sensibilidad para el Gobierno vasco de coalición. La "tormenta política" en Bizkaia, a la que aluden las formaciones, había puesto presión sobre la capacidad de los socios para mantener una agenda común en materia fiscal.

La figura de Aitor Esteban, por parte del PNV, y de Eneko Andueza, por el PSE, ha sido central en el acercamiento. Ambos dirigentes han pilotado una negociación que se ha resuelto con un marco común que da certidumbre al calendario fiscal de los tres territorios.

El acuerdo no implica que la reforma esté cerrada: fija los contenidos mínimos compartidos, pero traslada a cada territorio la capacidad de profundizar. Ese diseño reconoce la diversidad foral vasca y, a la vez, blinda un suelo común de medidas que los dos socios consideran innegociable.