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Vicinay afronta un nuevo ERTE por la falta de carga de trabajo tras su rescate

El reflotamiento de Vicinay no termina de asentarse. El histórico fabricante de cadenas de Sestao, que entró en preconcurso de acreedores en julio del año pasado, se asoma a un nuevo Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) ante la falta de carga de trabajo. Los dos pedidos de British Petroleum con los que contaba la compañía para mantener la actividad en los próximos meses penden de un hilo, lo que complica su recuperación.

Fotografía que ilustra la noticia: Vicinay afronta un nuevo ERTE por la falta de carga de trabajo tras su rescate
(El Correo)

Un rescate con vías de agua

El plan de recuperación de Vicinay, que implicó la intervención del Gobierno Vasco, no logra estabilizar la actividad de la planta de Sestao, donde trabajan 140 personas. La compañía, uno de los nombres históricos de la cadena de suministro industrial vasca, arrastra desde el ejercicio pasado una situación financiera crítica que le llevó a solicitar el preconcurso de acreedores en julio de 2025.

Fuentes cercanas a la operación señalan que la dependencia de un número reducido de clientes y la debilidad de la cartera de pedidos en el sector offshore siguen condicionando la viabilidad de la empresa. El apoyo institucional, materializado a través del Ejecutivo autonómico, no ha conseguido todavía revertir la dinámica comercial negativa.

British Petroleum, la clave de los próximos meses

La compañía había confiado en dos pedidos de British Petroleum para sostener la actividad de la fábrica durante los próximos meses. Sin embargo, ambos encargos están ahora en el aire. Esta incertidumbre comercial es la que empuja a la dirección a plantear un nuevo ERTE, según recoge la información publicada por El Correo este martes.

La potencial caída de estos contratos no solo afectaría a la ocupación de la planta en el corto plazo, sino que también pondría en evidencia la fragilidad del plan de negocio sobre el que se asentó el rescate. La falta de una cartera sólida de proyectos limita la capacidad de Vicinay para justificar una carga de trabajo estable que evite nuevas medidas de regulación de empleo.

140 trabajadores a la espera de la decisión

La plantilla de la planta de Sestao, compuesta por 140 trabajadores, sigue con atención los movimientos de la dirección y de las instituciones vascas. El anuncio de un nuevo ERTE reabre la incertidumbre sobre el futuro de un empleo que ya se ha visto sometido a ajustes en los últimos meses.

El expediente, si finalmente se confirma, se sumaría a las medidas de flexibilidad interna que la compañía ya ha utilizado durante el proceso de reestructuración. La interlocución del Gobierno Vasco, que ha actuado como garante del proceso de salvamento, será clave en la negociación de las condiciones del nuevo expediente y en la búsqueda de alternativas para mantener la actividad industrial en la margen izquierda de la ría.