empleo

Uno de cada tres nuevos autónomos en Euskadi supera los 55 años, según las altas de junio

El emprendimiento sénior gana peso en el tejido productivo vasco. Durante el pasado mes de junio, uno de cada tres nuevos autónomos que se dieron de alta en Euskadi tenía más de 55 años, según los datos de altas al régimen especial de trabajadores por cuenta propia. El dato refleja el impacto de la jubilación activa y de los incentivos fiscales y laborales para retrasar la edad de retiro, que están animando a profesionales veteranos a continuar o reiniciar una actividad empresarial.

Fotografía que ilustra la noticia: Uno de cada tres nuevos autónomos en Euskadi supera los 55 años, según las altas de junio
(El Diario Vasco)

Un tercio de las altas corresponde a mayores de 55 años

En junio se registraron en Euskadi 2.146 altas nuevas de autónomos. De ellas, aproximadamente un tercio correspondió a personas que superaban los 55 años de edad. Este porcentaje sitúa al colectivo sénior como uno de los segmentos con mayor dinamismo dentro del régimen de trabajadores por cuenta propia, en un contexto en el que la población activa envejece y las políticas públicas tratan de alargar la vida laboral.

La tendencia no es anecdótica. La combinación de la jubilación activa —que permite compatibilizar pensión con trabajo por cuenta propia— y los incentivos económicos para retrasar el retiro está detrás de esta eclosión del emprendimiento entre los mayores de 55 años. Estos perfiles suelen aportar experiencia acumulada, redes de contactos y capital financiero propio, factores que reducen el riesgo de fracaso en los primeros años de actividad.

El comercio lidera el colectivo de autónomos en Euskadi

El sector que concentra un mayor número de autónomos en Euskadi sigue siendo el comercio, según los datos generales del régimen especial. Este sector tradicional de la economía vasca, especialmente relevante en las tres capitales y en los núcleos urbanos intermedios, aglutina a una parte sustancial del colectivo y es también uno de los que históricamente recurre a la figura del autónomo como fórmula de autoempleo y actividad económica.

El peso del comercio en el conjunto de autónomos vascos refleja la estructura productiva del territorio, con un tejido de pequeños negocios y empresas familiares que constituyen la base del empleo en muchas localidades. La llegada de nuevos autónomos sénior a este y a otros sectores puede contribuir a la transmisión de negocios y a la continuidad de actividades que, de otro modo, quedarían sin relevo generacional.

Jubilación activa y retiro diferido, los incentivos detrás del dato

El aumento de altas de autónomos mayores de 55 años coincide con el refuerzo de los incentivos legales y fiscales para alargar la vida laboral. La jubilación activa permite cobrar el 100% de la pensión mientras se desarrolla un trabajo por cuenta propia o ajena, siempre que se cumplan determinados requisitos. Además, los incentivos por retrasar el retiro más allá de la edad ordinaria incluyen porcentajes adicionales en la cuantía de la pensión, lo que actúa como acicate para continuar activo.

Estas medidas, impulsadas en el marco de la reforma de las pensiones y de las políticas de envejecimiento activo, buscan aliviar la presión sobre el sistema público de pensiones al tiempo que se aprovecha el talento y la experiencia de los trabajadores veteranos. En el caso de Euskadi, con una población especialmente envejecida y una alta tasa de actividad entre los mayores, el efecto se deja notar en las estadísticas de afiliación al régimen de autónomos.