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Tubos Reunidos sanciona a varios empleados por coaccionar a compañeros durante la huelga

Tubos Reunidos ha sancionado a varios empleados por coaccionar a compañeros durante la huelga que mantiene la plantilla. Las suspensiones de empleo y sueldo oscilan entre dos y veinte días, según ha publicado El Correo, y la compañía señala que la vulneración del código ético ha quedado probada.

Fotografía que ilustra la noticia: Tubos Reunidos sanciona a varios empleados por coaccionar a compañeros durante la huelga
(El Correo)

La compañía confirma las sanciones

Tubos Reunidos, el fabricante vizcaíno de tubería de acero sin soldadura, ha impuesto sanciones económicas y de empleo a varios trabajadores implicados en coacciones a compañeros durante el desarrollo de la huelga. La empresa considera probada la vulneración del código ético y ha fijado suspensiones que oscilan entre dos y veinte días.

El diario El Correo ha publicado este viernes que uno de los trabajadores afectados denunciaba haber sufrido presión social en el municipio: «Me han puesto fotos en el pueblo y llamado rata», un relato que refleja la tensión que se vive en el entorno laboral y social durante el conflicto.

Fuentes cercanas a la empresa aseguran que las sanciones han sido comunicadas oficialmente y que la compañía ha hecho pública la decisión en el seno de la representación de los trabajadores, que ha tenido acceso al detalle de los expedientes. Los expedientes sancionadores, que se han resuelto en tiempo para no interferir en el desarrollo del referéndum, no han sido recurridos de forma colectiva ni se ha convocado movilización de protesta, según la información de El Correo.

La Ertzaintza desplegó un dispositivo para el referéndum

El conflicto laboral se ha prolongado durante semanas, con la huelga mantenida por el comité y con fracasadas negociaciones con una dirección que ha mantenido la oferta salarial sobre la mesa. La empresa y el comité no han alcanzado un acuerdo y por ello se ha convocado la consulta sobre la continuidad de la parada.

Para garantizar la celebración del referéndum, la Ertzaintza desplegó un fuerte dispositivo que evitara incidentes durante una votación que se profesó el 6 de mayo, un día de tensión en la puerta de la fábrica de Amorebieta y con varios incidentes aislados que no hicieron presencia.

En ese contexto, la consulta se celebró por decisión de la representación sindical para que las bases ratificaran la vigencia de la huelga que mantiene el astillero, pero el resultado otorgó la mayoría a favor de la continuidad según los convocantes, que han provocado nuevas jornadas de parada en la planta.

Sin acuerdo a la vista, la compañía asegura que tiene constancia de la vulneración del código ético de la compañía, que obliga a respetar la libertad sindical y el orden laboral, y que por eso procedió la apertura de expedientes sancionadores a varios empleados, en los que constan los correos y los informes internos que han servido para fijar las sanciones.

Qué dice el código ético y cuál es el clima en la plantilla

El código ético de Tubos Reunidos, al que pertenece la compañía desde 2020, recoge condiciones de respeto y tolerancia dentro y fuera del centro de trabajo, incluyendo no solo la acción directa sino la presión psicológica o la intimidación, y en la sanción se considera vulnerabilidad de un principio interno que ha sido contrastado con la evidencia. La empresa ha argumentado en los expedientes que las conductas que han motivado las sanciones incluyen no solo coacciones en el entorno laboral, sino también acciones en el municipio como la difusión de imágenes y llamamientos con el objetivo de forzar a los trabajadores a secundar a la huelga.

La suspensión de empleo y sueldo con retención de complementos salariales es la decisión adoptada, con diversos días de sanción según la falta y el empleado, y la empresa ha confirmado que se ha informado de oficio a la autoridad laboral y a la Inspección.

En la comunicación interna, la dirección de la compañía destaca que la mayoría de la plantilla ha mantenido una actitud respetuosa y cumple laerte de los servicios mínimos. El clima de polarización sigue siendo alto y el conflicto se mantiene abierto: la plantilla acudió este jueves una vez más a los piquetes informativos y la empresa ha llamado a retomar el diálogo para resolver la situación de la forma menos lesiva para el empleo y la actividad.