Tubos Reunidos pierde a su director de RRHH en pleno concurso de acreedores
La cúpula directiva de Tubos Reunidos vuelve a menguar. El director de recursos humanos, Ekhi Etxeberria, quien lideró la negociación del ERE de 301 despidos este invierno, ha dejado la compañía de forma voluntaria en las últimas semanas, en pleno concurso de acreedores.

Una salida voluntaria en la cúpula
El cuadro de mandos de Tubos Reunidos ha vuelto a menguar con la marcha de su responsable de recursos humanos. Según ha podido saber este medio, Ekhi Etxeberria, el director de RRHH de la compañía, ha dejado la empresa de forma voluntaria en las últimas semanas.
Etxeberria ha sido una pieza clave en la gestión de los recursos humanos de la compañía, especialmente en los últimos meses, cuando lideró la negociación del ERE que afectó a 301 despidos este invierno. Su salida se produce en un momento crítico para la compañía, que se encuentra inmersa en un concurso de acreedores.
Contexto de crisis
La partida del director de recursos humanos no es un hecho aislado, sino que se produce en un momento de profunda crisis para Tubos Reunidos. La empresa, con sede junto a la ría, ha estado lidiando con dificultades financieras significativas, lo que llevó al concurso de acreedores. La negociación del ERE de 301 despidos fue uno de los hitos más complejos en la gestión de la empresa, y ahora la salida voluntaria del responsable de tan delicada área añade un nuevo desafío al proceso de reestructuración.
Aunque la compañía no ha emitido un comunicado oficial hasta estos momentos, la marcha de un directivo de esta responsabilidad suele tener implicaciones tanto en la ejecución del plan de viabilidad como en las relaciones con los representantes de los trabajadores.
Impacto en el proceso de viabilidad
La salida de Etxeberria llega en un momento en que Tubos Reunidos intenta implementar un plan de viabilidad ante los acreedores. La gestión de los recursos humanos es clave en ese proceso, especialmente después de un expediente de regulación de empleo que ha de ser ejecutado y gestionado. La falta de un liderazgo en esa área podría generar incertidumbre entre las plantas y sensibilidad en las negociaciones.
El área de RRHH es una pieza clave en cualquier reestructuración: los despidos tienen que ser tramitados, las condiciones de salida negociadas, y el clima laboral gestionado. Ahora la compañía tendrá que buscar un nuevo responsable para conducir el proceso, mientras acopla sus esfuerzos en el concurso de acreedores.



