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Tubos Reunidos adelanta la producción en Trapagaran mientras los inversores ultiman sus visitas

El fabricante vasco de tubos Tubos Reunidos ha adelantado el arranque de la actividad en su planta de Trapagaran, en plena recta final del proceso para su venta. Los trabajadores vuelven al trabajo este miércoles con la laminación, que comienza días antes de lo habitual, en un movimiento enfocado a la llegada de nuevas visitas de posibles compradores. El plazo para que los interesados inspeccionen las instalaciones concluye el próximo lunes, 7 de septiembre, mientras que el límite para formalizar ofertas definitivas se cierra el 14 de septiembre.

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(El Español)

La planta de Trapagaran, el activo más codiciado

La compañía espera esta misma semana la visita e inspección de plantas y cuentas de un importante grupo asiático, según fuentes consultadas por Crónica Vasca. Esta inspección se suma a las que ya han tenido lugar durante todo el mes de agosto, coincidiendo con el periodo vacacional de los trabajadores.

El interés de los inversores se concentra especialmente en la planta de Trapagaran, a pesar de que el administrador concursal pretende vender la firma al completo. La instalación vizcaína cuenta con un proceso especialmente característico dada su exclusividad: a excepción del producto chino, no aceptado en muchos países, no existe ninguna planta con la misma actividad que la del Valle de Trapaga a nivel europeo. Esa singularidad productiva es lo que explica que la pugna por la compañía se centre en este activo concreto.

Diez inversores han superado la fase de confidencialidad

El proceso de venta arrancó el pasado mes de julio, cuando hasta diez inversores firmaron el acuerdo de confidencialidad tras cumplir con los requisitos para pasar a la fase de ofertas por Tubos Reunidos. Entre ellos se encontraban las vascas Sidenor y Tubacex, así como otros grupos nacionales e internacionales, entre los que figura un inversor checo con estrechos vínculos con Euskadi.

El número de interesados sorprendió a la directiva de la compañía, dada la delicada situación que esta atraviesa. La empresa se encuentra fuertemente endeudada y está relacionada con la investigación abierta a cuenta del rescate de la Sepi durante la pandemia. A menos de una semana de que se cierre el plazo para que las fábricas reciban visitas, y con menos de dos para que finalice el periodo para formalizar ofertas, la carrera por la compañía se dirime entre el respaldo financiero, el empleo y el arraigo de la actividad.

Un calendario ajustado para decidir el futuro

Los interesados tienen de plazo hasta el próximo lunes, 7 de septiembre, para revisar las instalaciones de la compañía alavesa, y hasta el 14 de este mismo mes para presentar sus ofertas definitivas para su compra. El adelanto de la producción en la planta de Trapagaran, cuya laminación comienza días antes de lo que suele hacer, responde a la llegada de nuevas visitas de posibles interesados en su adquisición.

Con el grueso de las inspecciones ya realizadas en agosto y las últimas visitas programadas para esta semana, el proceso encara su fase decisiva. La pugna por Tubos Reunidos se juega en tres frentes: el respaldo financiero de los postores, el mantenimiento del empleo y el arraigo de la actividad industrial en el territorio.