Steilas urge a reforzar recursos y rebajar ratios ante el retroceso de Euskadi en PISA
El informe PISA conocido esta semana ha vuelto a situar al alumnado vasco por debajo de la media europea en ciencia, matemáticas y comprensión lectora. El sindicato Steilas, mayoritario en la enseñanza vasca, achaca el retroceso a la falta de recursos, la ratio elevada o la carga burocrática, y pide al departamento de Educación que priorice las condiciones en las que se educa frente a la mejora del ranking.

El Gobierno vasco reconoce los malos resultados y abre una reflexión
El Ejecutivo autonómico, con la consejera de Educación Begoña Pedrosa al frente, ha admitido que "no son buenos resultados" y ha anunciado una "reflexión" para mejorarlos. Según la información publicada por Crónica Vasca, Pedrosa ya ha convocado una reunión con los centros educativos y ha impulsado un foro de expertos para analizar en profundidad los datos e identificar qué está fallando. El objetivo declarado es poner en común distintas perspectivas y avanzar en la identificación de ámbitos de mejora y líneas de actuación.
La consejera Pedrosa ha liderado el departamento en un momento de especial presión sobre el sistema educativo vasco, después de que los resultados de PISA confirmaran un nuevo descenso en las competencias evaluadas. La caída en comprensión lectora, matemáticas y ciencia sitúa a Euskadi casi a la cola del conjunto del Estado y muy por debajo de la media europea, según los datos del informe dado a conocer esta semana.
Steilas: no hay una única causa, sino condiciones educativas deficientes
El sindicato Steilas, mayoritario en la educación vasca, rechaza explicaciones simplistas. Su portavoz, Haizea Arbide, señala que "estos resultados no se pueden explicar por una única causa" y que "las condiciones en las que se da la educación tienen mucho que ver". En concreto, el sindicato denuncia "la falta de recursos, la ratio elevada, la necesidad de reforzar el apoyo especializado o la carga burocrática" como factores que estarían detrás de los bajos resultados.
Arbide pide no obsesionarse con la prueba, que considera "muy concreta", pero sí "analizar qué está pasando en su conjunto". El mensaje del sindicato al departamento que dirige Pedrosa es claro: "Mejorar la educación no consiste en mejorar un ranking, sino en mejorar las condiciones en las que se educa".
La portavoz incide en que la evaluación PISA mide "una realidad muy concreta" del sistema educativo vasco, sin tener en cuenta "el contexto, la diversidad, ni la trayectoria de cada alumno y centro". Por ello, advierte del riesgo de convertir la evaluación "en el eje de la política educativa", dejando en segundo plano "las necesidades reales".
La digitalización, un debate abierto pero sin relación directa con los resultados
Uno de los focos del debate es el impacto de la tecnología en el aprendizaje. La OCDE y los expertos citados en la información señalan que el uso intensivo y sin suficiente criterio pedagógico de los dispositivos digitales ha tenido un impacto negativo significativo en los resultados. Sin embargo, Steilas considera que "no hay una relación directa" entre la digitalización y el descenso en las competencias evaluadas.
Desde el sindicato se defiende "revisar críticamente" el modelo tecnológico implantado en las aulas, que "va a quedarse". Arbide sostiene que el uso de la inteligencia artificial y de los aparatos digitales requiere "un debate pedagógico y conjunto de la comunidad educativa". Las pantallas, recalca, "no pueden sustituir al profesorado", sino que deben utilizarse de forma "limitada y acorde con la edad", y siempre poniendo en el centro "el aprendizaje y el desarrollo integral del alumnado".
El sindicato defiende la escuela pública como espacio de cohesión social
Más allá del análisis de los resultados, Steilas lanza un aviso sobre el uso político de las evaluaciones internacionales. "PISA se convierte en un ranking que hace flaco favor a la escuela pública y a la calidad de la educación pública", afirma Arbide. La portavoz considera que el foco debe estar en "mejorar la calidad y en dar recursos a la escuela pública, que es quien da espacio a todo el alumnado y hace la labor de cohesión social".
La organización sindical insiste en que la mejora educativa pasa por atender las condiciones reales de los centros, el apoyo al alumnado con necesidades específicas y la reducción de las ratios, más que por perseguir posiciones en los rankings internacionales. El debate queda ahora abierto con la reunión convocada por la consejera Pedrosa con los centros educativos y el foro de expertos que debe analizar los datos y proponer medidas.



