Melgosa advierte de que Euskadi no aceptará derivaciones de menores migrantes impuestas y sin garantías
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, ha asegurado que Euskadi no aceptará más derivaciones de menores migrantes impuestas y sin garantías. La declaración llega en pleno debate sobre la reubicación de menores desde Ceuta, propuesta por el Gobierno central para aliviar la presión sobre la ciudad autónoma.

Las declaraciones de Melgosa y el contexto de la crisis migratoria
La consejera vasca de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha afirmado en un artículo de opinión publicado en un medio vasco que "Euskadi no aceptará más derivaciones de menores impuestas y sin garantías". La declaración se produce después de que el Gobierno central propusiera reubicar a menores migrantes no acompañados desde Ceuta a otras comunidades autónomas, con el objetivo de aliviar la presión migratoria sobre la ciudad autónoma.
La crisis de Ceuta ha reabierto el debate sobre la política migratoria en España. Ante la saturación de los recursos de acogida en la ciudad autónoma, el Ejecutivo central ha planteado un reparto de menores entre las comunidades, una medida que no ha sido bien recibida por el Gobierno Vasco. Melgosa ha pedido "agotar todas las vías" para reagrupar a los menores con sus familias antes de hablar de repartos, subrayando la necesidad de garantías en cualquier proceso de derivación.
La postura del Gobierno Vasco: rechazo a los traslados forzosos
El Ejecutivo vasco ya había solicitado anteriormente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un "plan estructural" de migración tras la crisis de Ceuta. Ahora, con las declaraciones de Melgosa, el Gobierno Vasco deja clara su posición: no aceptará derivaciones que no cuenten con las garantías necesarias para los menores y que sean impuestas sin consenso.
La consejera ha insistido en que la prioridad debe ser la reagrupación familiar de los menores, en lugar de su traslado forzoso a otras comunidades. Esta postura refleja la preocupación del Gobierno Vasco por garantizar los derechos de los menores migrantes, así como por la capacidad de acogida de Euskadi, que ya cuenta con su propio sistema de atención a menores extranjeros no acompañados.
Reacciones y el debate político sobre la migración
Las palabras de Melgosa han generado reacciones en el ámbito político. La fuente señala que, si estas declaraciones las hubiera hecho algún político del PP o de Vox, se hablaría de racismo y probablemente recibirían críticas masivas. Esto pone de manifiesto la sensibilidad del debate migratorio y la diferente vara de medir que se aplica según el partido político.
La cuestión migratoria es un asunto de gran calado que requiere colaboración entre todas las administraciones. La crisis de Ceuta ha evidenciado la necesidad de un enfoque coordinado y estructural, más allá de medidas puntuales de reparto. El Gobierno Vasco, a través de Melgosa, ha dejado claro que cualquier solución debe ser consensuada y respetuosa con los derechos de los menores, y que Euskadi no aceptará imposiciones sin garantías.



