Los vascos rechazan seis herencias al día, el porcentaje más bajo de España
Los vascos rechazan seis herencias cada día. En 2025, un total de 2.059 legados patrimoniales no fueron aceptados por sus beneficiarios, lo que sitúa a Euskadi como la comunidad con el porcentaje más bajo de España. La clave está en el derecho civil foral, que permite redirigir la herencia dentro de la familia sin costes adicionales.

El dato: 2.059 herencias rechazadas en 2025
Según datos notariales, en Euskadi se rechazaron 2.059 herencias a lo largo de 2025, lo que equivale a una media de seis renuncias diarias. Este volumen representa el 10,7% de las herencias que se firmaron ante notario durante el año pasado.
Aunque la cifra puede parecer elevada, Euskadi registra el porcentaje más bajo de rechazo de herencias de toda España. La comparativa con el resto de comunidades autónomas evidencia la singularidad del sistema foral vasco, que ofrece mecanismos más flexibles y menos gravosos para la transmisión de patrimonios.
La razón: el derecho civil foral
El derecho civil foral vasco es la principal explicación de los bajos índices de renuncia. A diferencia del régimen común, el fuero permite la llamada 'redirección' de la herencia: el beneficiario puede renunciar a favor de otro miembro de la familia sin que esto suponga un coste fiscal adicional.
En la práctica, la mayoría de los rechazos en Euskadi se producen para redirigir el legado dentro del entorno familiar, normalmente a hijos o nietos. Así se evita la doble imposición que sufren los ciudadanos de otras regiones, donde rechazar una herencia para que pase directamente a un descendiente implica tributar dos veces por el mismo bien.
Comparativa estatal y contexto
En el resto de España, el rechazo de herencias es más habitual, con porcentajes que en algunas comunidades superan el 20% del total. El alto coste del impuesto de sucesiones y la necesidad de pagar por adelantado son los principales motivos de renuncia.
En Euskadi, en cambio, el concierto económico y la normativa foral reducen la carga fiscal y facilitan las transmisiones. Este contexto convierte a la comunidad en una excepción positiva dentro del panorama estatal, y explica que el número de renuncias se mantenga en niveles relativamente bajos pese al aumento del volumen de herencias en los últimos años.



