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Euskadi dispara un 50% sus compras a China desde 2021 y duplica el déficit comercial

Euskadi ha agravado su dependencia comercial de China. Las importaciones vascas desde el gigante asiático han crecido un 50% desde 2021 y ya superan los 2.000 millones de euros anuales, mientras el déficit de la balanza comercial se ha duplicado. El sector de la automoción refleja con nitidez esta tendencia: el 15% de las nuevas matriculaciones tramitadas este año en el País Vasco corresponde a vehículos fabricados en China. Los datos, recogidos por El Correo, llegan en pleno debate en Bruselas sobre la autonomía estratégica de la industria europea.

Fotografía que ilustra la noticia: Euskadi dispara un 50% sus compras a China desde 2021 y duplica el déficit comercial
(El Correo)

Cifras de una dependencia creciente

Según la información publicada por El Correo, las compras vascas a China se han disparado un 50% desde 2021, hasta superar los 2.000 millones de euros anuales. Este incremento ha ido acompañado de un empeoramiento del saldo comercial: el déficit de la balanza comercial entre Euskadi y el país asiático se ha duplicado en el mismo periodo.

Estos datos reflejan una tendencia que preocupa a los analistas, porque sitúan a la industria vasca en una posición de mayor vulnerabilidad frente a posibles cortes de suministro o tensiones geopolíticas. La dependencia no se limita a sectores tradicionales, sino que alcanza también a la automoción, un pilar de la economía vasca.

El automóvil chino gana peso en las matriculaciones vascas

El impacto de esta dependencia se deja ver en el sector del automóvil. De todas las nuevas matriculaciones tramitadas en Euskadi durante este año, el 15% corresponde a coches fabricados en China. Se trata de una cifra que evidencia la penetración de los fabricantes asiáticos en un mercado que hasta hace unos años estaba dominado por marcas europeas y japonesas.

Esta presencia creciente no solo se traduce en más importaciones de vehículos terminados, sino que también implica una mayor exposición a las decisiones que se tomen en Pekín sobre exportaciones, aranceles o tecnología. La industria auxiliar vasca, muy vinculada a la automoción, observa esta evolución con atención, porque afecta a su cadena de suministro y a su competitividad.

Bruselas frente a la tenaza de la dependencia

Los datos llegan en un momento de intenso debate en Bruselas, que está inmersa en la tarea de habilitar medidas para defender la autonomía estratégica de la industria europea frente a la tenaza que conforman las importaciones de componentes y productos estratégicos desde China y otras potencias. La Comisión Europea lleva meses diseñando instrumentos para reducir la dependencia en sectores clave como la tecnología, la energía y la automoción.

Para Euskadi, esta cuestión no es menor, dado el peso de la industria en su economía y su histórica orientación exportadora. El incremento de las compras a China y el consiguiente déficit comercial suponen un desafío para el tejido empresarial vasco, que deberá adaptarse a un entorno global marcado por las tensiones comerciales y la búsqueda de cadenas de suministro más resilientes.