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La vivienda ya consume el 31% del salario medio de los vascos, según los últimos datos hipotecarios

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas para las familias vascas. Según los últimos datos, los hogares de Euskadi destinan de media 874,4 euros al mes al pago de la hipoteca, una cifra que ya representa el 31% del salario medio, lo que evidencia una creciente presión financiera sobre los presupuestos domésticos.

Fotografía que ilustra la noticia: La vivienda ya consume el 31% del salario medio de los vascos, según los últimos datos hipotecarios
(El Correo)

Una carga que crece en el presupuesto familiar

La brecha entre el coste de la vivienda y los sueldos ejerce cada vez más presión sobre las familias vascas. Así lo reflejan los datos publicados por El Correo, que sitúan la mensualidad hipotecaria media en 874,4 euros al mes, un importe que ya se come casi un tercio del salario que perciben los trabajadores de la comunidad.

Ese porcentaje, que alcanza el 31%, supera el umbral del 30% que los expertos suelen considerar como límite razonable para evitar situaciones de sobreendeudamiento. La cifra, además, no incluye otros gastos asociados a la vivienda como el mantenimiento, los suministros o los impuestos, lo que eleva todavía más el esfuerzo real que deben realizar los hogares para hacer frente a su vivienda habitual.

El esfuerzo hipotecario, en cifras

El dato de 874,4 euros mensuales de media se convierte en la referencia principal para medir el esfuerzo que realizan los vascos para acceder o mantener una vivienda en propiedad. Esta cantidad, extraída de las estadísticas hipotecarias, contrasta con la evolución de los salarios en la comunidad, que no han crecido al mismo ritmo que los precios de la vivienda en los últimos años.

Esa divergencia explica que el porcentaje del salario destinado al pago de la hipoteca haya ido en aumento, situándose ya en el 31% de media. La presión financiera resultante afecta de manera desigual a los distintos territorios históricos y a los diferentes perfiles de hogar, siendo los más jóvenes y las rentas más bajas los que sufren con mayor intensidad esta situación.

Un problema que centra las encuestas sociales

La preocupación por la vivienda no es un fenómeno nuevo, pero ha ido ganando peso en las encuestas sociológicas hasta convertirse en uno de los principales problemas percibidos por la ciudadanía. Los datos hipotecarios conocidos ahora refuerzan esa percepción, al confirmar que el esfuerzo económico que deben realizar las familias vascas para pagar su vivienda es cada vez mayor.

La situación afecta tanto a quienes ya tienen una hipoteca como a quienes aspiran a comprar una vivienda, y condiciona decisiones vitales como la emancipación o la movilidad laboral. En este contexto, el acceso a la vivienda se ha situado en el centro del debate público y político, con distintas propuestas sobre la mesa para tratar de aliviar la carga que soportan los hogares.