Jóvenes vascos aprovechan el verano para estrenarse en el empleo y ganar experiencia
Mientras la mayoría de los estudiantes disfrutan de las vacaciones de verano, un creciente número de jóvenes vascos aprovecha estos meses para dar sus primeros pasos en el mundo laboral. Es el caso de Jakes Bergantiños, quien ha encontrado en su centro de clases prácticas un puesto de trabajo que le permite compaginar aprendizaje y formación personal.

Un verano diferente: trabajo y aprendizaje en lugar de ocio
Jakes Bergantiños, como muchos otros jóvenes de su edad, ha decidido que este verano no será solo de descanso. En lugar de dedicar las semanas estivales únicamente al ocio, ha optado por incorporarse al mercado laboral. Según explica en declaraciones recogidas por El Diario Vasco, 'trabajar a esta edad me ayuda a madurar y a mejorar'. Aunque reconoce que hay días que se le hacen duros, se muestra satisfecho con la experiencia.
El lugar donde trabaja no es casual: se trata del mismo centro donde realiza sus clases prácticas. Esta circunstancia le ha permitido familiarizarse con el entorno y dar el salto al empleo de forma natural. 'Sin tapujos, estoy cómodo yendo a trabajar', asegura Jakes, quien valora especialmente la oportunidad de adquirir conocimientos que complementan su formación académica.
La conciliación entre estudios y empleo, clave para los jóvenes
El caso de Jakes pone de manifiesto una tendencia cada vez más habitual entre los jóvenes vascos: compaginar los estudios con un empleo de verano. Esta fórmula les permite, además de obtener ingresos, desarrollar habilidades como la responsabilidad, la gestión del tiempo o el trabajo en equipo. No obstante, él mismo reconoce que no todo es fácil: 'hay días que se me hacen duros', confiesa, lo que refleja el esfuerzo que supone mantener el ritmo.
La experiencia de Jakes no es un hecho aislado. Cada vez son más los estudiantes que, durante los meses de julio y agosto, se incorporan a empresas de sectores como la hostelería, el comercio o los servicios. Para muchos, es su primer contacto con el mundo laboral y una oportunidad para descubrir sus preferencias profesionales. El hecho de que el empleo esté vinculado a su centro de prácticas resulta especialmente positivo, ya que le permite consolidar los conocimientos adquiridos durante el curso.
Madurar a través del trabajo: el valor de la experiencia temprana
Más allá de los ingresos económicos, los jóvenes que trabajan durante el verano destacan el impacto en su desarrollo personal. En el caso de Jakes, la experiencia le está ayudando a 'madurar y a mejorar' en aspectos que van más allá de lo profesional. Saber afrontar la presión, relacionarse con compañeros y clientes, o tomar decisiones son habilidades que difícilmente se aprenden en un aula.
Los expertos en orientación laboral coinciden en que un primer empleo, aunque sea estacional, aporta un valor incalculable a los jóvenes. Les ayuda a definir su perfil profesional, a ganar confianza y a entender cómo funciona el entorno empresarial. En un mercado laboral cada vez más competitivo, comenzar a acumular experiencia desde edades tempranas se convierte en una ventaja diferencial.
Mientras Jakes sigue trabajando, su historia refleja la realidad de una generación que busca abrirse camino con esfuerzo y dedicación. Los meses de verano, tradicionalmente asociados al descanso, se convierten así en un trampolín hacia el futuro profesional para muchos jóvenes vascos que, como él, deciden aprovechar cada oportunidad.



