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Los hogares vascos atesoran 93.000 millones en depósitos, un récord que la inflación al 5% erosiona

Los hogares vascos afrontan la escalada de precios con un récord de 93.000 millones de euros en depósitos bancarios, según ha publicado El Correo. La cifra, la más alta de la serie histórica, llega en un momento en que la inflación se ha acelerado hasta el 5% interanual en septiembre, la tasa más elevada del siglo, y en el que el 83% de ese ahorro permanece en cuentas sin remunerar, expuesto al desgaste del encarecimiento de la cesta de la compra.

Fotografía que ilustra la noticia: Los hogares vascos atesoran 93.000 millones en depósitos, un récord que la inflación al 5% erosiona
(El Correo)

Un récord de ahorro en plena escalada de precios

Los datos recogidos por El Correo, con información del Banco de España, sitúan el ahorro financiero de los vascos en depósitos en 93.000 millones de euros, una cifra que no tiene precedentes en la serie histórica. El hito se produce en un contexto de fuerte tensión inflacionista: los precios crecieron en septiembre un 5% interanual, la tasa más alta registrada en lo que va de siglo, según el mismo medio.

La combinación de ambas magnitudes dibuja un escenario paradójico. Por un lado, los hogares vascos nunca habían tenido tanto dinero guardado en el banco. Por otro, una parte muy significativa de ese colchón financiero pierde valor real a un ritmo acelerado, ya que el rendimiento que ofrecen la mayoría de los depósitos está muy por debajo de la inflación.

El artículo de El Correo, firmado por Lucas Irigoyen y publicado este domingo, subraya que los precios llevan varios meses en una dinámica alcista que ha llevado al IPC a niveles que no se veían desde los primeros años del siglo. La referencia a la "tensión" acumulada en los precios apunta a que el fenómeno no es un repunte puntual, sino una tendencia que se consolida.

El 83% del dinero, en depósitos sin remunerar

El dato más llamativo del informe es la composición de ese ahorro: el 83% del total, es decir, unos 77.000 millones de euros, está depositado en cuentas y depósitos que no ofrecen remuneración alguna. Ese dinero, por tanto, no genera ningún rendimiento para sus titulares mientras la inflación avanza al 5% anual.

La consecuencia práctica es que ese ahorro pierde poder adquisitivo cada mes que permanece en esas cuentas. Con una inflación del 5%, un depósito sin interés reduce su valor real en aproximadamente un 5% cada año. En términos relativos, los vascos son ahora más ricos sobre el papel —más euros en el banco—, pero el dinero rinde menos y compra menos de lo que compraba hace un año.

La información de El Correo no detalla las causas del comportamiento de las familias vascas, que podrían estar priorizando la liquidez y la seguridad ante la incertidumbre económica, pero sí constata que el grueso del ahorro está aparcado en productos que no protegen frente a la inflación.

El contexto: unos precios al nivel más alto del siglo

La escalada de precios es el telón de fondo de este récord de depósitos. El Correo indica que los precios crecieron en septiembre un 5% interanual, la tasa más elevada en lo que llevamos de siglo, y que esa tensión se acumula desde hace meses. Aunque el artículo no ofrece más detalles sobre los componentes del IPC ni sobre las previsiones, el dato sitúa a la economía vasca en un momento de clara presión inflacionista.

Para los ahorradores vascos, el escenario es doblemente adverso. Quienes tienen dinero en el banco ven cómo la inflación erosiona su valor, mientras que quienes necesitan crédito se enfrentan a un encarecimiento del coste del dinero si el Banco Central Europeo decide responder a la inflación con subidas de tipos, algo que la información no confirma pero que el contexto económico hace previsible.

El Gobierno vasco, Kutxabank y el Banco de España aparecen citados en el artículo como instituciones relevantes para el análisis, aunque no se recogen declaraciones de ninguno de ellos. El Correo no detalla tampoco la distribución del ahorro entre cuentas corrientes, depósitos a plazo u otros productos, ni la evolución por territorios históricos.

Qué significa para la economía vasca

El récord de depósitos refleja la capacidad de ahorro de los hogares vascos, una de las economías más industrializadas y con mayor renta per cápita de España. Sin embargo, la cifra también evidencia una paradoja: el dinero está en el banco, pero está perdiendo valor real a un ritmo acelerado.

Para las entidades financieras vascas, especialmente Kutxabank, que concentra una parte importante del negocio bancario en Euskadi, este escenario supone un margen de maniobra relevante: las cuentas sin remunerar son una fuente de financiación barata que les permite mejorar sus márgenes de intermediación. Pero a la vez, la presión social por remunerar los depósitos podría intensificarse conforme la inflación siga avanzando.

El dato también tiene implicaciones para el consumo y la inversión. Un ahorro de 93.000 millones aparcado en cuentas sin interés es dinero que no está circulando en la economía real ni generando rendimiento para las familias. La decisión de las entidades de remunerar o no esos depósitos, y la evolución de los precios, determinarán en los próximos meses si ese colchón se moviliza hacia el consumo, la inversión o instrumentos con mayor rentabilidad.