Las haciendas vascas cerrarán 2026 con un 5% más de ingresos y preparan otro 6% para 2027
Las haciendas forales cerrarán el ejercicio con un incremento de la recaudación del 5%, según la última estimación refrendada en el Consejo Vasco de Finanzas. El dato, en línea con el objetivo marcado, llega tras un arranque flojo del año, lastrado por la mala dinámica de Álava hasta agosto, y abre margen al Gobierno Vasco para elaborar los presupuestos de 2027 con una previsión adicional de crecimiento del 6%.

La recaudación recupera el pulso en la recta final del año
Las arcas vascas encaran el cierre del ejercicio con un crecimiento de los ingresos del 5%, una cifra que el Consejo Vasco de Finanzas ha refrendado como última estimación del año. El avance se mantiene en línea con el objetivo previsto, aunque la senda no ha sido uniforme: hasta agosto, el dato acumulado era pobre, con especial tirón a la baja de la recaudación en Álava.
Tanto el Gobierno Vasco como las diputaciones forales confían en que la mejoría de esta recta final de 2026 consolide la cifra. De cumplirse, el 70% de esa recaudación que se transfiere al Ejecutivo autonómico sostendrá la elaboración de los presupuestos del próximo ejercicio con un punto de partida más desahogado que el que anticipaban los datos del verano.
La recuperación de los ingresos fiscales se apoya, según las mismas estimaciones, en el buen comportamiento de los beneficios empresariales, que sostienen la recaudación por el impuesto de sociedades en un contexto de desaceleración en otros tributos.
Margen para el presupuesto de 2027 y un nuevo 6% de avance
La previsión de cierre del ejercicio permite al consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou, abordar el diseño de las cuentas de 2027 con cierto colchón. El Ejecutivo vasco anticipa un nuevo crecimiento de los ingresos del 6% para el próximo año, lo que daría continuidad a la dinámica de gasto creciente en la mayoría de departamentos.
Ese margen se produce, además, en un escenario fiscal que incluye rebajas y aplazamientos de impuestos para aliviar la presión sobre determinados contribuyentes. A ello se suma, como medida ya anunciada, la deflactación del 3% en el IRPF prevista para 2027, que modera la recaudación directa por el impuesto sobre la renta y exige compensar ese ajuste con otras vías de ingreso.
Álava condiciona el dato y marca la diferencia territorial
El dato agregado, sin embargo, esconde diferencias territoriales relevantes. Hasta agosto, la mala dinámica de Álava fue el principal lastre de la recaudación vasca en su conjunto. El comportamiento de los territorios históricos es clave en el sistema foral, donde cada diputación gestiona sus propios tributos y posteriormente se realiza la nivelación a través del Consejo Vasco de Finanzas.
La mejora esperada en la última parte del ejercicio debería corregir, al menos parcialmente, ese desequilibrio. Pese a ello, el ritmo de avance no se considera extraordinario y las instituciones mantienen la prudencia: la consolidación del objetivo de 2026 y la previsión de 2027 dependen de que la recuperación de la actividad económica y de los beneficios empresariales se mantenga en los próximos meses, en un entorno todavía marcado por medidas de alivio fiscal que reducen la presión sobre los contribuyentes.
Las cifras que sostienen las cuentas del Ejecutivo vasco
El detalle de la estimación refrendada por el Consejo Vasco de Finanzas apunta a un crecimiento del 5% de los ingresos fiscales en 2026, en línea con el objetivo marcado a comienzos del ejercicio. Para 2027, la anticipación es de un 6% adicional.
Estas cifras son las que permiten al consejero Noël d'Anjou continuar con una política de gasto al alza en la mayoría de departamentos, sin necesidad de recurrir a ajustes. Al mismo tiempo, el Ejecutivo mantiene su agenda de rebajas y aplazamientos fiscales, junto a la deflactación del 3% del IRPF pactada para el próximo ejercicio, lo que obliga a combinar estímulo fiscal con una recaudación que sigue dependiendo en buena medida del ciclo económico y de los resultados empresariales.



