Lookiero aplicará un ERE para 55 personas, la mayoría adscritas a Bilbao, tras integrar a Outfittery
La plataforma vasca de personal shopper Lookiero ha comunicado a la plantilla la activación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 55 personas, la mayoría adscritas al centro de trabajo de Bilbao, según denuncian los trabajadores. El anuncio llega nueve meses después de que la compañía, resultante de la fusión con la alemana Outfittery, recibiera una ampliación de capital de 17 millones de euros con participación pública.

Un ERE que golpea a Bilbao tras una fusión celebrada como un hito
La firma, que opera desde Bilbao y Berlín tras la fusión con la alemana Outfittery, activó el pasado 6 de octubre un ERE que afectará a 55 personas, lo que supone entre el 35% y el 40% de la plantilla de Lookiero TECH, la división del grupo que engloba tecnología, producto, atención al cliente, marketing y compras. Según afirman trabajadores de la plantilla, la mayoría de los afectados están adscritos al centro de trabajo de Bilbao.
El anuncio llega un año y medio después de que la plataforma vasca anunciara su fusión con su homónima alemana, una operación que se presentó con el objetivo de convertirse en "líderes del sector" en Europa, alcanzar una facturación anual de 130 millones de euros y extender su servicio a más de 3 millones de clientes en 13 países, manteniendo las sedes en Bilbao y Berlín.
17 millones de ampliación de capital con dinero público de por medio
El contexto de este ERE es especialmente sensible por la reciente inyección de capital público. A comienzos de año, la firma cerró una ronda de inversión de 17 millones de euros en la que se incorporaron como inversores la sociedad de inversión vasca Ekarpen Private Equity y la SETT, entidad dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública del Gobierno de España, que aportó 7,25 millones de euros. La ronda se sumó a los ya existentes Acurio Ventures, Perwyn, Bonsai Partners y 10x Group.
Los trabajadores consultados subrayan la contradicción: "La empresa ha presumido del EBITDA positivo en 2025 y de un objetivo de superar los 100 millones de facturación en 2026. Este año, sigue con EBITDA positivo y aún así nueve meses después, en octubre de 2026, ha comunicado a la plantilla un ERE", señalan, y añaden que "creen que es de interés público saber qué garantías de empleo acompañaban a esa inversión pública y cómo es posible que esas inversiones públicas vayan acompañadas de despidos masivos".
Negociación en curso y estrategia de futuro
La mesa negociadora del ERE mantuvo una nueva reunión el pasado martes. Si no hay prórrogas, la negociación quedará resuelta a principios de noviembre.
Mientras tanto, la compañía dirigida por Oier Urrutia y Julia Bösch mantiene su hoja de ruta. Tras la última ronda de financiación, sus ejes estratégicos pasan por el lanzamiento de nuevas funcionalidades basadas en inteligencia artificial, orientadas a mejorar la personalización de los estilismos, la predicción de la demanda y la planificación del abastecimiento, sin perder la esencia diferencial de su propuesta: el asesoramiento humano de sus personal shoppers y estilistas.
En el plano logístico, la compañía reforzó en 2025 su infraestructura con la apertura de un centro en Miranda de Ebro, un almacén de aproximadamente 15.000 metros cuadrados que amplía su red europea y eleva hasta cerca de 25.000 metros cuadrados la superficie operada por el grupo.



