Confebask cifra en 240.000 el déficit de trabajadores en Euskadi para 2035 y pide una estrategia de talento
La patronal vasca Confebask ha vuelto a poner sobre la mesa un problema estructural para la economía de Euskadi: la falta de mano de obra. Según los datos presentados esta semana, en 2035 el territorio necesitará 345.000 trabajadores, pero apenas se generarán algo más de 100.000 puestos de trabajo, lo que deja un déficit de 240.000 personas. La presidenta de la patronal, Tamara Yagüe, reclama una 'estrategia de talento' que incluya a los migrantes como pieza clave para cubrir ese hueco.

Un déficit que lastra la economía vasca
Las cifras que maneja Confebask dibujan un escenario complejo para el tejido productivo vasco. En 2035, la economía vasca necesitará incorporar a 345.000 trabajadores, pero las proyecciones apuntan a que solo se crearán algo más de 100.000 empleos. Es decir, faltarán 240.000 personas para cubrir las necesidades de las empresas.
El problema no es nuevo. La propia presidenta de la patronal, Tamara Yagüe, ha señalado en reiteradas ocasiones que la falta de personal está frenando la actividad de muchas compañías, especialmente en sectores como la industria o la construcción. 'Perdemos mucho dinero porque no tenemos gente', llegó a afirmar Yagüe ante los medios, una frase que resume el impacto económico directo de este desajuste.
El dato de Confebask contrasta con la situación de algunos expedientes de regulación de empleo que se viven en la industria vasca, como el caso de Tubos Reunidos. La empresa de Amurrio, en Álava, afronta un proceso de venta con hasta tres ofertas sobre la mesa que contemplan mantener la actividad, pero la incertidumbre sigue pesando sobre sus trabajadores.
La inmigración, parte de la solución
Ante este panorama, la patronal vasca insiste en que la inmigración debe ser una de las vías para cubrir el déficit de mano de obra. Según los datos de Confebask, Euskadi necesitará que miles de migrantes lleguen, se formen y se incorporen al mercado laboral en los próximos años.
No se trata solo de atraer personas, sino de garantizar que puedan formarse adecuadamente y que las políticas de empleo faciliten su integración. En este sentido, Tamara Yagüe ha pedido una 'estrategia de talento' que aborde tanto la llegada de trabajadores extranjeros como la capacitación de otros colectivos que hoy permanecen al margen del mercado laboral.
"Necesitamos que lleguen migrantes para trabajar", subrayan desde la patronal, en un momento en el que el envejecimiento de la población vasca y la baja natalidad agravan el problema. El relevo generacional no está garantizado y las empresas ya acusan la falta de perfiles técnicos y cualificados.
Un debate que los políticos deben asumir
A juicio de Confebask, este asunto debería centrar el debate público en un año electoral. El autor del artículo, Alberto Lardiés, reclamaba esta semana a los políticos vascos que "hablen de estos asuntos que son mollares para la economía vasca, sin centrarse en sus habituales acusaciones cruzadas".
La vivienda, la industria o la necesidad de mano de obra son, según la patronal, los temas que realmente preocupan a los ciudadanos y que deberían marcar la agenda política en las próximas elecciones municipales y forales del próximo mayo. Pese a los vaivenes electorales, con citas como las generales del 29N y los comicios locales y forales en ciernes, el problema de fondo sigue ahí: sin trabajadores, la economía vasca no crece ni compite.
En este contexto, la patronal vasca insiste en que cualquier estrategia de país debe tener como eje la atracción y retención de talento. La falta de personal no es un problema coyuntural, sino estructural, y exige una respuesta coordinada entre instituciones, empresas y agentes sociales.



