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La tasa de temporalidad en Euskadi baja del 25 al 15%: el efecto de la reforma laboral de 2021 se intensifica entre jóvenes, mujeres e inmigrantes

La tasa de temporalidad en Euskadi ha caído del 25% al 15% desde la entrada en vigor de la reforma laboral de 2021, según un estudio del centro vasco Iseak sobre la calidad del empleo. La mejora es especialmente intensa entre los colectivos más vulnerables del mercado laboral: jóvenes, mujeres e inmigrantes.

Fotografía que ilustra la noticia: La tasa de temporalidad en Euskadi baja del 25 al 15%: el efecto de la reforma laboral de 2021 se intensifica entre jóvenes, mujeres e inmigrantes
(El Diario Vasco)

Un descenso de diez puntos vinculado a la reforma de 2021

El estudio elaborado por Iseak, centro de investigación vasco especializado en economía y empleo, atribuye la reducción de la temporalidad al efecto de la reforma laboral aprobada en 2021. La tasa ha pasado del 25% al 15% en el periodo analizado, un cambio que los investigadores consideran estructural y no coyuntural.

Según los datos recogidos en el informe, el descenso es generalizado en todos los sectores, pero adquiere especial relevancia en actividades como la hostelería, donde tradicionalmente la temporalidad era más elevada. El estudio subraya que la reforma ha alterado de forma duradera las dinámicas de contratación de las empresas vascas.

Jóvenes, mujeres e inmigrantes, los colectivos más beneficiados

El análisis de Iseak destaca que la mejora en la tasa de temporalidad no ha sido uniforme. Los colectivos que históricamente sufrían mayores índices de contratación temporal son los que más han notado el cambio.

En el caso de los jóvenes, la reducción es notable, aunque el estudio advierte de que su tasa sigue siendo superior a la media del conjunto de la población activa. Las mujeres también registran una evolución positiva, con una convergencia respecto a los hombres que no se había observado en décadas.

El colectivo inmigrante, uno de los más castigados por la precariedad laboral, es el que experimenta un mayor descenso relativo. Los investigadores vinculan esta evolución al hecho de que la reforma limita el uso de contratos temporales para cubrir necesidades estructurales de las empresas.

Un impacto directo sobre la pobreza y la calidad del empleo

El estudio enmarca estos resultados en un contexto más amplio: durante décadas, España ha arrastrado una de las tasas de temporalidad más altas de Europa, un factor con consecuencias directas sobre la pobreza y la desigualdad. La reducción a niveles cercanos a la media europea supone un cambio cualitativo en la calidad del empleo.

Según los autores del informe, la menor temporalidad implica una mayor estabilidad de los ingresos de los trabajadores, acceso a prestaciones por desempleo más sólidas y una mejor planificación vital. Todo ello, señalan, contribuye a reducir los riesgos de pobreza laboral, un fenómeno que afectaba con especial incidencia a los ocupados con contratos de corta duración.