Irati Egaña, 24 años y contrato fijo en Kutxabank: «La estabilidad te permite planificar tu futuro»
Las frías estadísticas que reflejan una mejora en la estabilidad laboral de los jóvenes tienen nombres, apellidos y acento guipuzcoano. Es el caso de Irati Egaña, una elgoibartarra de 24 años graduada en ADE que trabaja con contrato fijo en Kutxabank en Arrasate. «El contrato fijo te da la tranquilidad necesaria para planificar tu futuro», asegura.

Un contrato fijo que cambia la perspectiva
Irati Egaña, natural de Elgoibar y graduada en Administración y Dirección de Empresas (ADE), trabaja en la oficina de Kutxabank en Arrasate. Con 24 años, tiene un contrato indefinido que, según dice, le da «la tranquilidad necesaria para planificar tu futuro».
En declaraciones recogidas por el Diario Vasco, Egaña explica que su puesto fijo le permite «asumir más responsabilidades», algo que valora especialmente al inicio de su carrera profesional. La joven subraya que la estabilidad contractual no es solo una cuestión de seguridad económica, sino también de capacidad para tomar decisiones a medio y largo plazo.
Su caso ilustra una tendencia que las estadísticas laborales reflejan en los últimos años: el aumento de la contratación indefinida entre los jóvenes vascos, un colectivo que tradicionalmente ha sufrido una mayor temporalidad en el empleo.
De Elgoibar a Arrasate: el salto al sector financiero
Egaña es graduada en ADE, una formación que le ha permitido incorporarse al sector financiero. En Kutxabank, la entidad con sede en Bilbao y fuerte presencia en Gipuzkoa, encontró su primer empleo. La oficina de Arrasate, donde desarrolla su trabajo, es uno de los puntos de atención al cliente de la entidad en la comarca del Alto Deba.
La joven elgoibartarra valora especialmente que su contrato fijo le dé margen para «planificar su futuro». En un contexto donde la precariedad laboral ha sido uno de los principales problemas para los menores de 30 años, su testimonio pone rostro a una realidad que está cambiando en el País Vasco.
El Diario Vasco, que recoge esta información el 14 de septiembre de 2026, destaca el caso de Egaña como ejemplo de la mejora en la estabilidad laboral de los jóvenes. La fotografía que acompaña la noticia muestra a la joven en su puesto de trabajo en Kutxabank.
La estabilidad como base para asumir más responsabilidades
La declaración de Egaña resume lo que muchos jóvenes trabajadores buscan: un contrato fijo que les permita pensar en el futuro sin la incertidumbre de un despido o una no renovación. «El contrato fijo te da la tranquilidad necesaria para planificar tu futuro», afirma.
Esa tranquilidad se traduce, según explica la joven, en poder «asumir más responsabilidades», tanto en el ámbito laboral como personal. La estabilidad contractual le permite, por ejemplo, plantearse proyectos que requieren continuidad, como la compra de una vivienda o la formación complementaria.
El testimonio de Egaña se enmarca en un momento en el que la calidad del empleo juvenil es uno de los ejes del debate laboral en Euskadi. La reforma laboral aprobada en años anteriores ha impulsado la contratación indefinida, y los datos reflejan una tendencia positiva, aunque persisten retos como la parcialidad o la adecuación entre formación y empleo.



