Jindal, Sidenor y Tubacex pujan por Tubos Reunidos en la recta final del concurso
Tubos Reunidos encara la hora de la verdad. La compañía alavesa, con una deuda de 300 millones de euros y en concurso de acreedores, cierra este miércoles el plazo para presentar ofertas por la empresa, según ha adelantado El Correo. Al proceso concurren el gigante indio Jindal, la vasca Sidenor y Tubacex, en una puja que decidirá el futuro de la planta de Amurrio.

Una puja a tres bandas en su tramo decisivo
El proceso de venta de Tubos Reunidos ha entrado en su recta final. Según la información publicada por El Correo, este miércoles termina el plazo para que los interesados presenten sus propuestas por la compañía, especializada en tubos de acero sin soldadura y con una larga trayectoria industrial en Amurrio.
Tres son los nombres que suenan en la operación. El primero, Jindal, el gigante indio, es el que más tensión ha generado en las últimas semanas del proceso, según la crónica del diario vizcaíno. Su eventual llegada plantea interrogantes sobre el futuro de la actividad y del empleo en la planta alavesa.
Le acompañan Sidenor, con sede en Bizkaia y fuerte implantación en el sector siderúrgico vasco, que parte con la ventaja del conocimiento del tejido industrial local y de la propia Tubos Reunidos. Y Tubacex, también vasca y dedicada a tubos de acero inoxidable, que se perfila como un comprador con lógica industrial evidente.
300 millones de deuda y un rescate bajo investigación judicial
La situación de Tubos Reunidos es límite. Con una deuda acumulada de 300 millones de euros, la compañía se encuentra en concurso de acreedores, un procedimiento que busca dar salida a la actividad o, en el peor de los escenarios, liquidar los activos.
El proceso, además, no es ajeno a la controversia judicial. La investigación sobre el rescate de la Sepi ha llevado a la UCO a realizar registros en las instalaciones de Amurrio, un hecho que ha condicionado el clima en torno a la operación y que ha sido recogido por El Correo en su información.
La investigación, que sigue su curso, añade una variable más a una ecuación ya de por sí compleja: la de una empresa con una fuerte carga financiera, una plantilla en vilo y unos acreedores que esperan recuperar parte de lo prestado.
Un desenlace que marcará el futuro industrial de Amurrio
El resultado de la puja no solo decidirá el destino de Tubos Reunidos, sino también el de la actividad industrial en Amurrio, municipio alavés que ha vivido históricamente de la mano de la empresa. La llegada de un comprador industrial como Tubacex o Sidenor podría garantizar la continuidad de la fabricación y del empleo, mientras que el interés de Jindal genera expectativas e incertidumbre a partes iguales.
El cierre del plazo de ofertas, previsto para este miércoles, da paso a la fase de análisis de las propuestas. A partir de ahí, la administración concursal y los juzgados deberán valorar cuál de las ofertas es la más viable para los acreedores y para el mantenimiento de la actividad.
En cualquier caso, el proceso concursal continúa su curso y la decisión final se espera en los próximos días o semanas, según ha podido saber El Correo. Mientras tanto, la plantilla y el conjunto del sector industrial vasco siguen con atención los movimientos de los tres candidatos.



