Euskadi conmemora 15 años del fin de ETA entre críticas de las víctimas por la política penitenciaria
Este martes se cumplen 15 años del anuncio del cese definitivo de la actividad armada de ETA, una fecha que el País Vasco conmemora entre reivindicaciones políticas y una advertencia creciente de las asociaciones de víctimas: la radicalización de parte de la juventud vasca. La efeméride coincide con la reciente detención de dos personas en Irun acusadas de un delito de terrorismo, un hecho que ha reabierto el debate sobre la gestión penitenciaria y la prevención en las aulas.

Una conmemoración marcada por la política penitenciaria
Hace exactamente quince años, el 20 de octubre de 2011, tres encapuchados —entre ellos los entonces jefes de ETA David Plá e Iratxe Sorzabal— anunciaron el cese definitivo de la actividad armada de la banda terrorista. Desde entonces, Euskadi ha vivido una profunda transformación, pero la gestión de los presos sigue siendo uno de los puntos más controvertidos.
Actualmente, unos 110 condenados por terrorismo cumplen condena, y más de la mitad se encuentran en semilibertad gracias a la aplicación del tercer grado penitenciario o del artículo 100.2 del reglamento penitenciario. Todos ellos, salvo dos que permanecen en Francia, han sido trasladados a prisiones de Euskadi y Navarra.
El punto de inflexión llegó en 2021, cuando se transfirió al Gobierno vasco la gestión de las prisiones y la política penitenciaria. Desde entonces, el departamento de Justicia, dirigido por el PSE-EE, ha concedido 129 terceros grados a presos de ETA y ha autorizado 54 aplicaciones del artículo 100.2. El Ejecutivo vasco defiende que "cumple con la legislación", pero las asociaciones de víctimas consideran que esta política de reinserción esconde una "amnistía encubierta".
La detención en Irun reabre la alerta por la radicalización juvenil
La conmemoración se ha visto empañada por la reciente detención de dos personas en Irun, acusadas de un supuesto delito de terrorismo y vinculadas a un grupo radical de ideología abertzale que ya estaba siendo investigado. La delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, ha lanzado un mensaje claro: "Decir alto y claro que nadie, nadie, juegue con fuego". Ha subrayado que "no vamos a permitir que vuelva el terror, el asesinato, la extorsión" y ha reclamado "la unidad de los demócratas y la colaboración policial".
Las asociaciones de víctimas, como la Fundación Buesa y Covite, han mostrado su preocupación por esta detención y han alertado de la "radicalización" de parte de la juventud vasca. En un mensaje en X, la Fundación Buesa ha defendido "la prevención de la radicalización desde edades tempranas a través de la deslegitimación de la violencia terrorista de ETA y de la educación en valores". Covite ha ido más lejos al hablar de "años de desidia e inacción institucional" ante la "radicalización violenta" de una parte de la sociedad vasca.
La educación en las aulas, la 'asignatura pendiente'
Los colectivos de víctimas y el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo insisten en que la educación en las aulas es fundamental para conocer lo ocurrido y evitar que se repita. Sin embargo, el terrorismo apenas está presente en los libros de texto, una situación especialmente acusada en Euskadi, que vivió el terrorismo más de cerca.
Uno de los recursos que los expertos piden incorporar a las aulas son los testimonios de las víctimas, que hoy llegan a menos del 5% del alumnado. Raúl López Romo, responsable de educación y exposiciones del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, ha defendido su eficacia: "Sabemos que los testimonios funcionan de forma maravillosa. Es una experiencia muy positiva para las víctimas, pero también para los alumnos y los profesores".
La efeméride también ha generado reacciones políticas. Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso y cabeza de lista por Bizkaia, ha asegurado que hace 15 años "acabamos con ETA y conquistamos la libertad". La cabeza de lista del PSE-EE por Gipuzkoa, Rafaela Romero, ha recordado "el papel de los socialistas" en el fin de ETA. Mientras EH Bildu aún no ha condenado el terrorismo, el PNV ha pedido una "lectura de nuestra memoria reciente" para construir "una Euskadi en convivencia y en paz". Su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, ha advertido: "No se puede hablar con nostalgia, ni dejar pensar que aquellos que mataron fueron los héroes".



