El PNV afronta unas generales decisivas con la elección de candidato a la Diputación de Bizkaia en plena campaña
El calendario interno del PNV en Bizkaia prevé elegir en noviembre a la persona que liderará la candidatura a la Diputación Foral, en plena campaña de las elecciones generales. La ejecutiva territorial que preside Iñigo Ansola ha propuesto a Ibone Bengoetxea, aunque el proceso deja abierta la puerta a que las bases vizcaínas impulsen una candidatura alternativa en torno a la actual diputada general, Elixabete Etxanobe.

Un calendario exprés en plena campaña electoral
El Bizkai Buru Batzar (BBB) ha puesto en marcha el proceso de designación de candidatos para las Juntas Generales y la Diputación Foral de Bizkaia con un calendario concentrado: la primera vuelta en las juntas locales se celebrará entre el 21 y el 25 de octubre, la segunda vuelta tendrá lugar a finales de octubre y principios de noviembre, y la ratificación se hará en una Asamblea Territorial Extraordinaria convocada para el 11 de noviembre.
Según el calendario oficial, la ejecutiva territorial ya ha remitido a las organizaciones locales el listado base con 41 nombres propuestos para las Juntas Generales, encabezado por Ibone Bengoetxea como candidata a la Diputación General y Ana Otadui para repetir en la presidencia de la Cámara vizcaína. La primera votación, que arranca este miércoles, dirimirá si la militancia respalda la lista oficial o si surgen alternativas.
El proceso se desarrolla en paralelo a la campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre, cuando el partido se juega mantener sus cinco escaños en el Congreso. El calendario fue diseñado inicialmente para resolver las pugnas internas antes de las municipales y forales de primavera de 2027, pero la coincidencia con las generales añade presión al partido.
Una particularidad del reglamento interno es que bastará con que dos batzokis propongan de manera coincidente una candidatura alternativa para que esta pase automáticamente a la siguiente fase, si la persona acepta competir. En ese escenario, el nombre de la actual diputada general, Elixabete Etxanobe, podría forzar una segunda vuelta y una votación vinculante de las bases.
La Asamblea Territorial Extraordinaria del 11 de noviembre reunirá a los apoderados de todos los pueblos y barrios de Bizkaia para escrutar los mandatos de las bases, ordenar las listas definitivas por circunscripción y proclamar oficialmente a la persona candidata a la Diputación Foral.
Dos bloques en liza: ortuzistas frente a atutxistas
El proceso evidencia la fractura interna que atraviesa el PNV desde la renovación de la dirección. El relevo de Andoni Ortuzar al frente del EBB, impulsado por Itxaso Atutxa y Aitor Esteban, no ha cicatrizado y ahora se traslada al escenario vizcaíno, donde Ansola lidera una ejecutiva afín al anterior presidente. En esa clave se lee la propuesta de Bengoetxea, que encarna el bloque ortuzista, frente a la posible alternativa de Etxanobe, vinculada al sector de Atutxa y Esteban.
La columna de opinión publicada por Crónica Vasca describe la situación como una "guerra civil" interna, con una lista creciente de "agraviados y resentidos" y un partido que ha optado por "autodestruirse" en un proceso cuyo desenlace "solo el tiempo dirá si es irreversible". El texto, firmado por José Gordejuela, sostiene que la herida abierta por la salida de Urkullu y la posterior maniobra para relevar a Ortuzar sigue supurando.
El análisis apunta que, con un partido dividido, la pareja dirigente actual se juega en las generales la posibilidad de quedarse sin grupo parlamentario si no alcanza el listón de cinco diputadas. En ese escenario, el PNV podría verse obligado a pedir prestado el grupo a otra formación, una situación inédita para un partido que tradicionalmente ha mantenido grupo propio en el Congreso.
La coincidencia del proceso interno con la campaña electoral anticipa un "horizonte superciclónico" si, como se prevé, Etxanobe presenta batalla a Bengoetxea. La ejecutiva territorial ha defendido un calendario acelerado para resolver las pugnas antes de mayo de 2027, pero la columna sugiere que la dinámica puede ser contraria y que lo prudente sería aplacar todo hasta después de las generales.
El PNV, entre la renovación y el desgaste
El proceso vizcaíno refleja un dilema más amplio: la tensión entre la bandera de la renovación que impulsaron Atutxa y Esteban y la resistencia del aparato territorial que sigue fiel a Ortuzar. La columna subraya que la ejecutiva del BBB, comandada por Ansola, "se lo debe todo al anterior presidente" y habría reaccionado apartando a los afines a Atutxa de la Diputación, en una purga que dibuja un campo de batalla con "ejércitos" definidos, aunque con fronteras difusas.
El texto también critica la llegada tardía del PNV a los debates sobre memoria, rechazo a la violencia de ETA y reivindicación de las víctimas, así como su posición en materia de estatus o euskera, que considera una muestra del "declive y mediocridad" actual del partido. En ese contexto, apunta a un movimiento político que "agazapado" espera recoger los votos de sectores soberanistas y de quienes nunca han rechazado la violencia, aunque reconoce que esa es una valoración opinable.
Entre los efectos del conflicto interno, la columna menciona el crecimiento de la lista de agraviados y resentidos, la reducción o cambio de manos de empleos públicos y semipúblicos "tan bien pagados", y la aparición de denuncias y posibles intervenciones judiciales. El PNV, concluye, "era como los demás. Un partido político", y el proceso actual es descrito como una "senda de la autodestrucción" cuya dinámica sería imparable.
La crónica deja claro que el desenlace es incierto, pero que el proceso deja al PNV en una situación delicada a las puertas de unas elecciones generales que, en principio, debían ser "casi un trámite" antes de la reválida de las municipales y forales de 2027.



