El sistema 'antiapagones' de Red Eléctrica marca un récord: diez cortes a la gran industria y 435 millones en costes
El sistema de interrupción de consumo eléctrico para la gran industria, conocido como 'antiapagones', ha registrado un récord de activaciones en los primeros diez meses del año. Red Eléctrica ha tenido que frenar en diez ocasiones el suministro a las grandes fábricas para evitar problemas en la red, con un coste acumulado que supera los 435 millones de euros.

Diez activaciones en diez meses: un mecanismo bajo presión
El sistema que permite a Red Eléctrica frenar de golpe el consumo de la gran industria para evitar problemas en la red se ha activado diez veces en diez meses, según ha publicado El Diario Vasco. Se trata de un récord histórico para un mecanismo diseñado como última barrera ante situaciones de tensión en el sistema eléctrico.
El mecanismo, conocido coloquialmente como 'antiapagones', funciona con un doble pago: las fábricas que se adhieren reciben una retribución por estar disponibles para parar cuando la red lo requiere, y además perciben una compensación económica cada vez que Red Eléctrica activa la interrupción. Ese doble coste es el que ha elevado la factura total por encima de los 435 millones de euros en lo que va de año.
La cifra supone un salto cualitativo respecto a ejercicios anteriores y evidencia la presión a la que está sometida la infraestructura eléctrica en un contexto de fuerte demanda industrial y de integración de generación renovable variable.
Un coste de más de 435 millones: qué implica para la industria vasca
El coste acumulado de las diez activaciones supera los 435 millones de euros, una cantidad que refleja tanto las compensaciones a las empresas participantes como el pago por disponibilidad. Para la gran industria vasca, muy dependiente de procesos electrointensivos en sectores como la siderurgia, la automoción o la máquina-herramienta, cada interrupción implica una parada no planificada de producción con sus correspondientes pérdidas.
El sistema funciona como un seguro: las empresas que se adhieren cobran por estar preparadas para parar en cuestión de minutos cuando Red Eléctrica lo solicita. Pero cada activación tiene un impacto directo en la cadena de producción, que en muchos casos no puede recuperarse de inmediato.
La cifra de 435 millones contrasta con la de ejercicios anteriores, en los que el número de activaciones era sensiblemente inferior. El récord de diez interrupciones en diez meses apunta a una mayor fragilidad del sistema eléctrico, con episodios de tensión más frecuentes de lo habitual.
Un mecanismo de última barrera ante la tensión de la red
El sistema 'antiapagones' es una herramienta de última instancia que Red Eléctrica utiliza cuando la red entra en tensión y existe riesgo de un apagón generalizado. En lugar de cortar el suministro de forma indiscriminada, el operador del sistema puede solicitar a las grandes industrias adheridas que reduzcan o interrumpan su consumo de forma inmediata.
Las diez activaciones registradas en los primeros diez meses del año indican que el sistema ha tenido que actuar con una frecuencia inusual. Cada interrupción se decide cuando el operador detecta que la estabilidad de la red está comprometida, ya sea por un desajuste entre generación y demanda, por contingencias en líneas de transporte o por otras incidencias técnicas.
El récord de activaciones y el coste asociado abren interrogantes sobre la capacidad del sistema para absorber la creciente demanda eléctrica de la industria y sobre el diseño de un mecanismo que, aunque evita apagones, tiene un precio creciente para el conjunto del sistema.



