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El hidroducto Muskiz-Arrigorriaga cierra alegaciones con rechazo municipal y ecologista

El plazo de alegaciones al futuro hidroducto central de Enagás entre Muskiz y Arrigorriaga, con parada en Petronor, finaliza este miércoles 21 de octubre. El proyecto, casi 40 kilómetros de tubería que atravesará una docena de municipios al oeste de Bizkaia, afronta su primera gran prueba social en Euskadi entre críticas vecinales, recelos municipales y denuncias ecologistas.

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(El Español)

Un trazado que sale de los terrenos de Petronor

La infraestructura que impulsa Enagás, el operador gasista, es uno de los dos tramos vascos previstos para los corredores centrales de hidrógeno verde que recorrerán la península a finales de la década. El primero, el que une Muskiz y Arrigorriaga, dibuja un recorrido de casi 40 kilómetros con parada en Petronor y en el Puerto de Bilbao, y proyecta incluso la exportación de hidrógeno al centro de Europa.

Hasta ahora, los trámites administrativos de esta tecnología se habían limitado a los terrenos de Petronor, sin afección al exterior. Con este trazado, Enagás traslada la infraestructura a terrenos de uso público y comienza a mover en los despachos los corredores centrales que conectarán el norte peninsular con Francia y Europa, un papel para el que Euskadi serviría de eslabón, según recoge el planteamiento inicial del proyecto.

La tubería se apoyará en las grandes líneas de transporte de gas natural existentes, pero será a todos los efectos una infraestructura nueva que obligará a trabajos sobre el terreno con impacto ambiental y visual en zonas de alto valor natural, como denuncian plataformas ecologistas.

Plazos cortos y riesgo de expropiaciones

El Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), del que depende el permiso ambiental, ha fijado el plazo de alegaciones hasta este miércoles 21 de octubre. Los ayuntamientos de los municipios afectados, casi una docena al oeste de Bizkaia, denuncian que el periodo es demasiado breve para preparar la argumentación contra las posibles expropiaciones y reclaman más información sobre los terrenos afectados.

Algunos consistorios ya han mostrado recelos y piden más datos sobre el alcance del proyecto. En paralelo, la plataforma Stop Variante Las Karreras ha iniciado una recogida de firmas contra el trazado, una iniciativa que servirá de primer termómetro social para medir la acogida ciudadana al hidrógeno en Euskadi.

El respaldo institucional: Gobierno vasco y Petronor

El hidrógeno cuenta con un respaldo institucional explícito. El Gobierno vasco compartía ya accionariado con Enagás en varias empresas energéticas clave y este verano se ha hecho con un 1% del operador gasista, un movimiento que evidencia que la alianza entre ambas partes va en serio y que el Ejecutivo de Pradales mantiene la apuesta por esta tecnología iniciada por el gabinete de Urkullu.

En el calendario del proyecto, Petronor tiene previsto poner en marcha su electrolizador de 100 megavatios (MW) en 2029, una de las instalaciones más grandes de Europa, mientras que Enagás calcula que la base de la red de hidrógeno peninsular podría estar operativa en torno a 2030.