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El Gobierno vasco y el Ministerio de Transportes negocian un mayor autogobierno para los puertos de Bilbao y Pasaia

El Gobierno vasco y el Ministerio de Transportes se reúnen este miércoles para abordar un eventual traspaso de mayores competencias en materia portuaria para los puertos de Bilbao y Pasaia. Las conversaciones se reanudan después de que en julio se aplazara la comisión bilateral, con Euskadi condicionando la negociación a que haya "contenido político suficiente" en el acuerdo. El principal escollo sigue siendo la desclasificación de la dársena guipuzcoana como puerto de interés general, una decisión que ha abierto una brecha entre los socios del Gobierno vasco, PNV y PSE-EE.

Fotografía que ilustra la noticia: El Gobierno vasco y el Ministerio de Transportes negocian un mayor autogobierno para los puertos de Bilbao y Pasaia
(El Español)

Euskadi condiciona la reunión bilateral al contenido político del acuerdo

Las negociaciones entre los Gobiernos vasco y central por las competencias de los puertos de Bilbao y Pasaia continúan, pero Euskadi ya advierte de que la comisión bilateral no tendrá lugar "sin contenido político suficiente". Así lo trasladan fuentes del Ejecutivo autonómico, que aseguran estar haciendo "todos los esfuerzos" para que pueda haber un acuerdo que permita cumplir el Estatuto de Gernika en esta materia.

La reunión de este miércoles con el Ministerio de Transportes se produce dos meses después de que se aplazara la comisión bilateral prevista para julio. El Estatuto vasco recoge en su artículo 12 que corresponde a la Comunidad Autónoma del País Vasco la ejecución de la legislación del Estado en los puertos y aeropuertos con calificación de interés general, siempre que el Estado no se reserve su gestión directa.

Desde el lado vasco insisten en que quieren que los puertos de Pasaia y Bilbao tengan "mayor autonomía" y puedan ser "más competitivos". Por el momento, las conversaciones avanzan sin certezas de que ambas partes alcancen un punto de encuentro sobre el reparto competencial.

Pasaia, el punto que divide a PNV y PSE-EE en el seno del Gobierno vasco

El asunto que más tensión está generando es la posible desclasificación del puerto de Pasaia como puerto de interés general, una decisión que supondría que la titularidad de la dársena guipuzcoana pasara a manos del Gobierno vasco. Esta posibilidad ha abierto una brecha entre los socios del Ejecutivo autonómico.

El PNV defiende que la desclasificación se lleve a cabo porque "fomentaría su competitividad", mientras que el PSE-EE se opone frontalmente. El líder de los socialistas vascos, Andueza, insiste en que el traspaso de la gestión del puerto sería una "auténtica catástrofe".

Los socialistas temen que el cambio de titularidad pueda repercutir en los tráficos internacionales y en el tejido productivo guipuzcoano. Se trata de un desacuerdo que trasciende la negociación con el Estado y que afecta directamente a la estabilidad interna del Gobierno de coalición.

Un marco estatutario que condiciona el reparto competencial

La negociación se enmarca en lo que establece el Estatuto de Gernika, que atribuye a Euskadi la ejecución de la legislación del Estado en los puertos y aeropuertos considerados de interés general. La precisión de que esto se aplicará "cuando el Estado no se reserve su gestión directa" es clave para entender el alcance de la discusión actual.

La reunión de este miércoles entre el Gobierno vasco y el Ministerio de Transportes servirá para sondear hasta dónde está dispuesto a llegar el Ejecutivo central en la transferencia de competencias. Mientras tanto, el Puerto de Bilbao mantiene su actividad en un contexto de caída de tráficos en el Cantábrico, apoyado en el tirón de los contenedores y en la refinería de Petronor, tal y como reflejan los últimos datos del sector.

El desenlace de esta negociación marcará el futuro de la gestión de las dos principales infraestructuras portuarias vascas y condicionará las relaciones entre Lakua y Moncloa en los próximos meses. Las partes se emplazan a seguir trabajando, aunque por ahora no hay certezas de que se alcance un acuerdo con el contenido político que exige el Gobierno vasco.