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El Gobierno vasco reserva 120 millones para el ferrocarril en 2027 mientras el TAV arrastra décadas de retraso

El Gobierno vasco ha reservado 120 millones de euros en los Presupuestos de 2027 para el sistema ferroviario vasco, en un momento en que la alta velocidad continúa sin estrenarse en Euskadi tras dos décadas de obras. La partida, incluida en el departamento de Movilidad Sostenible, prioriza la Variante Sur Ferroviaria de Bilbao, mientras los informes oficiales apuntan a 2035 como nuevo horizonte para el TAV y a un sobrecoste adicional superior a los 2.000 millones.

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(El Español)

Un proyecto que cumple 20 años en obras sin estrenarse

La llegada de la alta velocidad a Euskadi sigue sin concretarse. Desde que las obras arrancaron en 2006, el proyecto ha encadenado contratiempos que han impedido que el País Vasco cuente todavía con el servicio. Según la información publicada por Crónica Vasca, los últimos informes apuntan a nuevas demoras y sitúan el horizonte en 2035, una fecha que también maneja el Tribunal de Cuentas Europeo. A ese retraso se suma un coste adicional estimado en más de 2.000 millones de euros.

El trazado vasco es especialmente complejo por su orografía: cerca del 80% del recorrido discurre por túneles y viaductos. A pesar de esa dificultad, la construcción de la infraestructura base ya supera el 90% en la mayor parte del tramo interurbano, según la información recogida.

El nudo de Bergara y el acceso a las capitales, puntos críticos

El nudo de Bergara, que conecta las tres provincias vascas, continúa siendo el punto más complicado del trazado. Tras varios problemas de licitación y modificaciones del proyecto, los trabajos de perforación de túneles y la construcción de estructuras se han reactivado y avanzan en la actualidad.

Otro de los frentes abiertos es la integración del TAV en las tres capitales vascas. El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, confirmó recientemente, después de darse a conocer el diseño de la nueva estación de Vitoria, que en una primera fase la alta velocidad llegará a la capital alavesa en superficie. El soterramiento de las vías queda para una segunda fase.

La conexión con Navarra, en el aire con tres alternativas sobre la mesa

La conexión del TAV con Navarra sigue sin resolver. A las dos propuestas ya conocidas, la de Vitoria y la de Ezkio-Itsaso (Gipuzkoa), se ha sumado una tercera impulsada por el PNV, que recupera la planteada por el Gobierno vasco en 2018. Esa opción consiste en conectar por Ezkio, pero desviando el trazado hacia Pamplona para rodear la sierra de Aralar.

La alternativa por Vitoria enlazaría desde Pamplona mediante el empalme en Álava y es la opción más económica y sencilla. La de Ezkio-Itsaso, en cambio, implica bordear Aralar con un túnel de unos 20 kilómetros, una solución de alta complejidad técnica y medioambiental que, a cambio, supondría un ahorro de 25 minutos en el trayecto entre las capitales guipuzcoana y navarra.

120 millones en los Presupuestos de 2027 para el ferrocarril vasco

Los Presupuestos presentados para 2027 incluyen 120 millones de euros para el sistema ferroviario de Euskadi, dentro de un departamento de Movilidad Sostenible que contará con 695 millones en total. La mayor parte de esa inversión, 107,21 millones, se destinará a la Variante Sur Ferroviaria de Bilbao. Los 13,77 millones restantes irán a las obras de la Nueva Red Ferroviaria del País Vasco.

El Gobierno vasco considera la construcción de esta red un objetivo "esencial", según recoge Crónica Vasca, y mantiene que seguirá ejecutando e impulsando los encargos y convenios suscritos con el Estado. Además, se continuará con las actuaciones para ejercer de forma efectiva las funciones derivadas del traspaso a Euskadi de los servicios de Cercanías, una transferencia para la que se contemplan 91,7 millones de euros.

Mientras tanto, la llegada del TAV sigue sin fecha. El desfase entre las inversiones anunciadas año tras año y los plazos que se encadenan mantiene el proyecto en el centro del debate sobre las infraestructuras vascas, con repercusiones directas sobre la movilidad y la actividad económica del territorio.