El Gobierno vasco comprará a un fondo las 510 viviendas de Benta Berri en San Sebastián para evitar desahucios
El Gobierno vasco ha anunciado esta semana la compra de las 510 viviendas de Benta Berri en San Sebastián a un fondo de inversión, una operación que evita el desahucio de los inquilinos del barrio donostiarra y despeja la fecha límite de 2028, según ha avanzado el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso.

Una compra que elimina la incertidumbre de los inquilinos
La operación, desvelada por el departamento que dirige Denis Itxaso, afecta a 510 viviendas situadas en Benta Berri, un barrio de San Sebastián donde los residentes en régimen de alquiler convivían desde hace tiempo con la amenaza de un posible desalojo. La compra a un fondo de inversión, cuyo nombre no ha trascendido, garantiza la permanencia de las familias en sus casas y pone fin a la incertidumbre que arrastraban.
Según la información publicada, la adquisición supone un cambio sustancial para los vecinos: el año 2028 deja de ser una fecha límite en la que las viviendas podrían haber solicitado protección especial o, en el peor de los casos, los inquilinos podrían haberse visto en la calle. Con esta decisión, el Ejecutivo vasco blinda la continuidad residencial de estas familias y fija un precedente en su política de intervención frente a los grandes tenedores.
Itxaso reafirma su estrategia frente a los fondos de inversión
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha manifestado en varias ocasiones que la compra de viviendas a fondos de inversión será el camino a seguir siempre que sea posible. Esta operación en Benta Berri se enmarca en esa línea de actuación, que el titular de Vivienda ya ha aplicado en otros municipios vascos.
De hecho, según ha trascendido, el departamento ya prioriza la declaración de Erandio como zona tensionada con el objetivo de evitar desahucios, y no ha descartado la compra de viviendas libres en ese municipio. La decisión de adquirir los 510 inmuebles donostiarras refuerza una estrategia que combina la intervención directa en el mercado con la protección de los inquilinos frente a la presión de los fondos de inversión, un fenómeno que afecta a varias zonas de Euskadi.
Contexto: la demanda de alquiler asequible no deja de crecer
La compra de Benta Berri se produce en un contexto de tensión creciente en el mercado del alquiler vasco. Según datos recientes, la demanda de alquiler asequible ha subido un 7,2% en Gipuzkoa durante los ocho primeros meses del año, un incremento que refleja la presión que sufren los hogares para encontrar vivienda a precios razonables.
Este contexto ha llevado al Gobierno vasco a activar distintos instrumentos, como la reciente aprobación de un seguro público y gratuito para dar seguridad a propietarios e inquilinos en zonas tensionadas. La operación de Benta Berri se suma a ese paquete de medidas, con un impacto directo sobre 510 hogares que ven garantizada su permanencia y una señal clara de la política de Vivienda del Ejecutivo: hacer frente a los fondos de inversión cuando la intervención pública puede evitar daños a las familias.



