El rector de la EHU rompe la colaboración con CAF por sus contratos en Israel y abre un frente con el Gobierno Vasco
El rector de la Universidad del País Vasco (EHU), Joxerramon Bengoetxea, ha anunciado la ruptura de la colaboración con CAF debido a los contratos que la compañía guipuzcoana mantiene con Israel para el suministro de tranvías en Jerusalén. La decisión, calificada de 'inédita' por la propia universidad, ha generado un nuevo frente con el Gobierno Vasco: el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, opina que la EHU 'debería reconsiderar' el movimiento y advierte de que puede conducir a un 'camino de contradicciones muy difíciles de salvar'.

Una ruptura sin precedentes en la colaboración universidad-empresa
La EHU (antigua UPV) y CAF mantenían un convenio de colaboración que ahora queda suspendido por decisión del rector. El anuncio se produjo esta semana y, según fuentes de la universidad, responde a los proyectos que la compañía de Beasain tiene en Israel, concretamente el suministro de tranvías para la ciudad de Jerusalén.
La decisión de Bengoetxea se enmarca en un contexto de creciente presión social y política sobre las empresas que operan en Israel. Sin embargo, el rector ha optado por un movimiento que afecta directamente a una de las principales empresas industriales de Euskadi, con una larga trayectoria de colaboración con el ámbito académico vasco.
La ruptura del convenio implica la suspensión de proyectos conjuntos de investigación, programas de formación y otras iniciativas de transferencia de conocimiento que la EHU desarrollaba con CAF. No se han detallado los términos exactos del acuerdo ni las consecuencias prácticas inmediatas, pero la decisión supone un cambio cualitativo en las relaciones entre la universidad pública y el tejido industrial vasco.
El consejero de Universidades pide reconsiderar y avisa de contradicciones
La reacción del Gobierno Vasco no se ha hecho esperar. Juan Ignacio Pérez Iglesias, consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, ha manifestado públicamente que la EHU 'debería reconsiderar' la decisión. En declaraciones recogidas por la prensa vasca, el consejero ha cuestionado los criterios que han llevado al rector a elegir a CAF como objetivo.
Pérez Iglesias ha señalado que 'son cientos las empresas de Euskadi que mantienen relaciones con Israel y, en muchos casos, de carácter militar'. Su pregunta es directa: '¿Y por qué Israel y no Rusia o Estados Unidos?'. Con ello, el consejero pone el foco en la posible arbitrariedad de una decisión que, a su juicio, puede generar un 'camino de contradicciones muy difíciles de salvar'.
Las palabras del consejero suponen un desmarque claro del Ejecutivo autonómico respecto a la decisión del rector, que fue nombrado con el respaldo del Gobierno Vasco. El Ejecutivo de Imanol Pradales no ha emitido por ahora una valoración oficial más allá de las palabras de Pérez Iglesias, pero el malestar en el ámbito institucional es evidente.
CAF, empresa clave para la economía vasca, en el punto de mira
CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles) es una de las compañías industriales más importantes de Euskadi, con sede en Beasain (Gipuzkoa) y una plantilla que supera los 9.000 empleados en todo el mundo. La empresa fabrica tranvías, trenes y autobuses, y entre sus contratos figura el suministro de tranvías para Jerusalén, un proyecto que ha sido objeto de controversia por la situación en la región.
El contrato con Israel no es el único que CAF mantiene en el exterior, pero su visibilidad ha convertido a la compañía en un objetivo para los colectivos que denuncian la actuación de Israel en Palestina. Sin embargo, ni CAF ni el Gobierno Vasco han confirmado hasta ahora que la empresa participe en proyectos de carácter militar, y el propio consejero ha subrayado que el caso de CAF no es comparable al de las empresas que venden armamento.
La decisión de Bengoetxea podría tener efectos colaterales en la relación de la universidad con otras empresas vascas, especialmente en un contexto en el que la colaboración público-privada en I+D es clave para la competitividad industrial. La EHU, con cerca de 45.000 estudiantes, es el principal centro de formación superior de Euskadi y uno de los motores de la investigación en la comunidad autónoma. La ruptura con CAF, si se confirma de forma definitiva, obligará a redefinir los términos de esa colaboración, que hasta ahora se consideraba ejemplar en el ámbito universitario español.



